JESÚS ME INVITA A SU BANQUETE
Hoy, en el Evangelio de Mateo, Jesús compara el Reino con el banquete de bodas del hijo de un rey. Salen los servidores a invitar a muchos pero estos se excusan, ponen disculpas y no van. El rey insiste en invitar a todo tipo de personas para que se llene la sala de fiesta. Descubre que hay alguien que no tiene el traje de fiesta y es sacado fuera, a las tinieblas.
El pueblo de Israel fue el primer invitado a las bodas del hijo del rey, pero muchos del pueblo no quisieron ir. Se negaron a aceptar la invitación que les hizo Jesús.
PARA VIVIR:
Hoy Jesús nos invita a ti y a mi a todos nosotros. su invitación la extiende a todas las gentes y entre esas, estamos nosotros. Es necesario asistir con el traje de fiesta: o sea, con el corazón lleno de fe, esperanza y buenas obras. Jesús no mira si se es pobre, enfermo, blanco, negro, pobre o menos pobre, mira el traje de fiesta: el corazón de cada uno.
Querido amigo Jesús,
Tu nos invitas
al banquete de Tu Reino.
Ayúdanos a preparar el traje de fiesta,
hecho de humildad y buenas obras.
No permitas que trabajemos en vano
sino que tu estés con nosotros siempre. Amén.
Cantamos "Eucaristía, milagro de amor"
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequista las siguientes cuestiones:
VEN A LA FIESTA, DIOS TE INVITA
RESPONDE CON EL CORAZÓN
Ven, Espíritu Santo,
abre nuestro corazón
para escuchar la Palabra de Jesús.
Ayúdanos a descubrir la invitación
que Dios nos hace
y danos alegría y generosidad
para responderle. Amén.
- Contesta:
- El texto:
- Reflexión:
- Oración:
- Interiorizo La Palabra de Dios: 😦 Piensa en silencio:
- Me comprometo: - A lo largo de la semana: realizaré un gesto concreto de amor con alguien que necesite compañía, ayuda o comprensión.
- ¿A qué compara Jesús el Reino de los cielos, en el Evangelio que escuchamos?
- ¿Quienes son esos invitados al banquete que no quisieron ir?
- ¿Qué significa el traje de fiesta para asistir al banquete del Reino?
Jesús cuenta la parábola de un rey que prepara el banquete de bodas de su hijo. Invita a muchas personas, pero algunas no quieren ir y otras ni siquiera hacen caso.
Entonces el rey invita a todos los que encuentran por los caminos, buenos y malos, hasta llenar la sala del banquete.
Pero Jesús termina recordando que no basta con recibir una invitación: hay que responder de verdad y vivir de acuerdo con ella.
Palabra clave: «Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos» (Mt 22,14).
- El rey representa a Dios, que prepara una fiesta para nosotros. Su invitación es una invitación al amor, a la amistad con Él y a una vida llena de sentido.
- Dios cuenta contigo. No importa tu pasado ni tus errores: Él te invita a acercarte.
- No vivas distraído. A veces tenemos tantas cosas que olvidamos dedicar tiempo a Dios y a los demás.
- La invitación es para todos. Nadie debe sentirse excluido de la comunidad cristiana.
- ¡Ponte el traje del amor! El vestido de bodas nos recuerda que debemos responder a Dios con un corazón renovado, lleno de fe, bondad y buenas obras.
Querido Jesús,
gracias porque me invitas a estar contigo.
A veces me distraigo, me encierro en mis cosas o no escucho tu llamada.
Ayúdame a decirte que sí, a compartir con quien está solo,
a perdonar a quien me ofende y a demostrar mi fe con mis acciones.
Que mi vida sea una respuesta alegre a tu invitación. Amén.
- ¿Qué cosas me distraen y me impiden escuchar a Jesús?
- ¿Me siento invitado por Dios o creo que no soy suficientemente bueno?
- ¿Qué puedo hacer para que otra persona se sienta acogida?
- ¿Qué cosas puedes hacer para responder a la invitación de Jesús?
- ¿Por qué crees que puede ser importante rezar por otras personas?
- Estamos en el mes del Rosario intentaré rezar al menos un misterio del Rosario y pedir a María por alguien que quiero mucho.
Terminamos dando gracias
Gracias, Señor, porque tu invitación no excluye a nadie. Enséñame a abrirte mi corazón y a ayudar a los demás a descubrir que también tienen un lugar en tu mesa.
Para recordar:
«Dios te invita. ¡Responde con el corazón!»
Para compartir en el grupo de catequesis: Si Dios prepara una fiesta para todos, ¿qué podemos hacer en nuestra parroquia para que nadie se sienta excluido?
3. Ve el Vídeo "Acepta la invitación" Después coméntalo con tus padres y catequistas:4. Realiza el puzzle:
Cantamos "EL banquete del Reino"
¡RESPONDO A JESÚS
CON MI CORAZÓN!








