MEDITAMOS:
Jesús obró el milagro de la multiplicación de los panes y despidió a la gente mientras los discípulos se iban en la barca hasta la otra orilla del lago. Jesús sube solo al monte y se pone a orar. También nosotros, como Jesús, necesitamos estar en silencio, con tranquilidad, para poder hablar a Dios. Jesús subió al monte para agradecer al Padre sus bondades.
Cuando se quiere reunir con sus discípulos, Jesús va caminando sobre el agua. Los discípulos se llenan de miedo, hasta que Jesús les habla y se da a conocer. Cuando Pedro pregunta si puede caminar sobre el agua, Jesús lo invita, pero éste, se llena de miedo y duda.
Su confianza en Jesús no es absoluta y el miedo le hace perder la seguridad en la palabra de Jesús.
PARA LA VIDA:
Nosotros somos como Pedro, nuestra fe es poca y por eso el miedo, la tristeza y otras dificultades nos hacen dudar del amor, la confianza y la seguridad en Dios. No creemos del todo en su Palabra.
Querido Jesús,
tú no perdías ocasión
para poder hablar con Dios.
Enséñanos a hablar con El,
y auméntanos la fe
para que no dudemos
cuando el miedo
o las dificultades nos rodean. Amén.
ACTIVIDADES:
1, Lee o ve el vídeo del Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
ÁNIMO, SOY YO, NO TENGÁIS MIEDO
Oración al Espíritu Santo:
Ven, Espíritu Santo.
Abre nuestro corazón para escuchar la voz de Jesús.
Enséñanos a confiar en Él, incluso cuando las dificultades nos asustan.
Danos una fe valiente para caminar contigo cada día. Amén.
- Contesta:
- El texto: - Mientras lees, imagina la escena:La noche.
- Reflexión: Todos vivimos tormentas:problemas en casa;
- Oración:
- Interiorizo La Pañabta de Dios: 2 minutos en silencio ¿Qué “tormenta” estoy viviendo ahora mismo?
- Me comprometo:

- ¿Qué hizo Jesús después de despedir a la gente cuando la multiplicación de los panes?
- Mientras Jesús estaba en oración, ¿Qué hacían sus discípulos?
- ¿Cómo era la confianza de Pedro en Jesús?
- ¿Qué dijeron los discípulos cuando Jesús y Pedro subieron a la barca?
. El viento fuerte.
. Las olas.
. Los discípulos llenos de miedo.
. Jesús acercándose caminando sobre el agua.
- Fíjate especialmente en estas palabras:
”¡Ánimo, soy yo; no tengáis miedo!”
y
“Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”
- Después de alimentar a la multitud, Jesús sube al monte para orar mientras los discípulos cruzan el lago.:
- Durante la noche se levanta una tormenta. Ellos tienen miedo.
- Entonces Jesús se acerca caminando sobre el agua.
- Pedro quiere ir hacia Él. Comienza a caminar, pero cuando mira el viento y las olas siente miedo y empieza a hundirse.
- Enseguida Jesús lo toma de la mano.
- Cuando ambos suben a la barca, el viento se calma.
- Los discípulos descubren algo muy importante:
“Verdaderamente eres el Hijo de Dios.”
discusiones con amigos;
inseguridades;
miedo al futuro;
sentirse solo;
dudas de fe.
Jesús no promete que nunca habrá tormentas.
Promete algo mucho mejor:
- Él siempre viene a nuestro encuentro.
- Cuando dejamos de mirarlo y solo vemos los problemas, aparece el miedo.
- Cuando volvemos a mirar a Jesús, encontramos fuerza para seguir adelante.
Señor Jesús,
A veces tengo miedo.
Las dificultades me hacen pensar que estoy solo.
Pero hoy descubro que Tú vienes hacia mí incluso en medio de la tormenta.
Cuando mi fe sea pequeña, tómame de la mano como hiciste con Pedro.
Enséñame a mirarte más a Ti que a mis problemas.
Hazme valiente para confiar en tu amor y anunciar con mi vida
que Tú eres el Hijo de Dios. Amén.
¿Qué cosas hacen que pierda la confianza?
¿Cuándo he sentido que Jesús me sostenía?
¿Qué significa para mí escuchar: “No tengas miedo”?
¿Cómo puedo ayudar a otro que está pasando una tormenta?
Cada niño/a comparte lo que quiera en el grupo
- Cada vez que aparezca una preocupación:Haz la señal de la cruz.
Respira profundamente.
Repite tres veces:
“Jesús, confío en Ti.”
- Después intenta hacer un pequeño gesto de confianza:
- perdonar;
rezar cinco minutos;
dejar el móvil un rato para hablar con Dios.
Actividad final:
. Entrega a cada niño/a un pequeño barco de papel. En un lado escribirán la tormenta que más les preocupa (miedo, soledad, estudios, familia, amistad…). En el otro lado escribirán: “Jesús, confío en Ti”.
. Después, colocad todos los barcos alrededor de una cruz o de una Biblia mientras suena una música tranquila. Terminad rezando juntos el Padrenuestro, recordando que Jesús nunca abandona la barca de nuestra vida.
Cantamos "TÚ, EL ÚNICO REY"
JESÚS, CONFÍO EN TI










































