Jesús dice a los discípulos que reciban al Espíritu Santo, después de saludarlos deseándoles la paz. El Espíritu Santo es una nueva presencia de Jesús en medio de su Iglesia, en medio de nosotros. El es quien nos da ánimos y fortaleza ante las dificultades, ante las tentaciones. El nos ayuda a buscar a Dios como lo más importante en nuestras vidas. El nos une en comunidad haciéndonos superar las enemistades, las envidias, las categorías entre unos y otros.
El nos ilumina para entender la Palabra de Dios y comprender el por qué de los acontecimientos en nuestra vida y en la de los demás.
El Espíritu Santo nos da sus dones:
SABIDURÍA, ENTENDIMIENTO, CONSEJO, FORTALEZA, CIENCIA, PIEDAD y TEMOR DE DIOS.
y nos regala sus frutos:
PAZ, ALEGRÍA, AMOR, PACIENCIA, CASTIDAD, BONDAD, COMPRENSIÓN, FIDELIDAD, MANSEDUMBRE ...
ORACIÓN:
Cantamos "María de Pentecostés"
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
JESÚS TRAE PAZ Y NOS ENVÍA
Ven, Espíritu Santo,
abre nuestro corazón para escuchar tu voz.
Ayúdanos a descubrir que Jesús está vivo
y camina con nosotros cada día. Amén.
- Contesta: - ¿Cuál es el saludo de Jesús resucitado?
- El texto:
- Ponemos en común las palabras o frases que nos llegan especialmente al corazón.
- Reflexión:
- Jesús, después de saludar, ¿ A quién, dice que recibamos ?
- ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia?
Jesús grita: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. En Pentecostés, esta invitación resuena con fuerza: solo quien reconoce su sed puede abrirse al don del Espíritu Santo.
El Espíritu no viene a decorar nuestra vida, sino a transformarla desde dentro, como un río de agua viva que devuelve alegría, esperanza y valentía. A veces vivimos anclados a nuestros miedos e seguridades, pero el Espíritu nos impulsa a salir, a confiar y a caminar con libertad.
Movidos por la ola del Espíritu, dejémonos dejarnos llevar por esa fuerza de Dios que renueva el corazón y nos pone nuevamente en camino. Quien se abre al Espíritu no queda estancado: se convierte también en signo de vida y esperanza para los demás.
¿Qué puertas cerradas tengo yo?
¿Qué siento cuando Jesús dice: “La paz con vosotros”?
¿En qué momentos necesito paz?
¿Qué significa que Jesús “nos envía”?
- Profundizamos:
- “Jesús entra incluso cuando las puertas están cerradas.”
- Oración: Espontáneamente:
“La paz de Jesús no depende de que todo salga perfecto.”
“Dios también cuenta conmigo para llevar esperanza.”
- “Jesús, dame tu paz cuando…”
- Interiorizo La Palabra de Dios: Silencio de 2–3 minutos.
- Me comprometo: Elegir una acción concreta para a cabo durante la semana:
“Ayúdame a no tener miedo de…”
“Gracias porque estás conmigo…”
O todos juntos:
Jesús resucitado,
entra en mis miedos y en mis dudas.
Dame tu paz y enséñame a llevarla a otros.
Hazme valiente para anunciar tu amor. Amén.
Cantamos "Háblame"Sugerencia:imaginar a Jesús entrando en la habitación,
mirándolos con cariño,
y diciendo personalmente:
“La paz contigo.”
- . reconciliarse con alguien,
. ayudar a un compañero,
. llevar calma en casa,
. hablar de Dios sin vergüenza,
. rezar por alguien que tenga miedo.
2. Aprende y colorea:





































