domingo, 30 de agosto de 2026

JESÚS ANUNCIA SU PASIÓN Y MUERTE, Y QUE RESUCITARÁ AL TERCER DÍA. XXII DOMINGO TO-A

 Lecturas Misa AQUÍ.

Os dejamos El Evangelio ún San Mateo 16, 21-27:
MEDITAMOS:
Jesús hoy nos dice cosas muy importantes, y como nosotros ya llevamos tiempo en catequesis conociéndolo a El, sabemos que sus enseñanzas son Palabras de Vida que exigen de nosotros una forma de actuar como la de Jesús. Dice Jesús que quien quiera ir con El debe hacer tres cosas: 
1. Renunciar a sí mismo/a, es decir: no seguir las inclinaciones de la comodidad, del egoísmo, del orgullo, del tener, del placer, del no compartir ni ayudar; 
2. Tomar tu cruz, es decir: aceptarnos como somos y agradecer a Dios lo que tenemos, no queriendo vivir de apariencias ni de mentiras; 
3. Seguirlo: caminar por el camino de Jesús llevando a todos alegría, ayuda, bondad, las enseñanzas del Reino.
PARA VIVIR:
Jesús quiere que aprendamos a hacer el bien, incluso cuando cuesta, perdonar cuando nos hacen daño, ayudar aunque no nos apetezca y pensar también en los demás. Jesús no nos promete en esta vida honores y aplausos. Como Él, tendremos dificultades, tropiezos, aún por parte de personas que nos quieren y a quienes queremos mucho. Y nos invita a vivir con un corazón generoso y a no tener miedo a las dificultades.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
tu manifestaste  a los discípulos 
que debías ir a Jerusalén 
para sufrir, morir y resucitar.
Nosotros, somos también tus discípulos 
y como queremos imitarte,  
tendremos sufrimientos y muerte. 
Sabemos que, como tú,
resucitaremos también.
Haznos valientes para anunciar tu mensaje 
con fidelidad y humildad. Sin miedo. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
Oración al Espíritu Santo: Cierra los ojos y haz silencio unos segundos.
Ven, Espíritu Santo.
Ayúdame a escuchar a Jesús con el corazón.
Enséñame a confiar en Él 
cuando las cosas no salen como quiero.
Dame fuerza para superar mis dificultades
y valentía para seguir a Jesús. Amén.

SEGUIR A JESÚS ES HACER EL BIEN TODOS LOS DÍAS
CON ACCIONES PEQUEÑAS LLENAS DE AMOR
  • Contesta:
  • - ¿Por qué Pedro quiso cambiar lo que Jesús debía hacer?
    - ¿Qué significa ir con Jesús, renunciar a sí mismo, tomar su cruz y seguirlo?
    - ¿Qué significa perder la vida?
  • El texto:
  • Jesús les cuenta a sus discípulos que tendrá que sufrir, morir y resucitar.

    Pedro no quiere aceptar que Jesús tenga que pasar por el sufrimiento. Pero Jesús le hace entender algo importante:
    «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.»
    Y añade:

    «¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si pierde su vida?»

  • Rrflexión:
  • A veces pensamos que ser cristiano significa que todo nos irá bien.

    Pero Jesús nos dice algo diferente: seguirle también implica esfuerzo, decisiones y renuncias.

    Mi «cruz» puede ser:  
         sentirme solo o incomprendido.
      un problema en mi familia.
      perdonar a alguien.
    saber desconectar de las redes.
    no dejarme llevar por lo que hacen todos.
    ayudar a alguien que lo necesita.
    seguir confiando en Dios cuando tengo dudas.
    Jesús no me dice: «Tienes que poder con todo tú solo».

                              Me dice:
    «Sígueme. Yo voy contigo
  • Oración:

  • Jesús, quiero seguirte,
pero algunas veces me cuesta.

    Cuando tenga miedo, dame confianza.
    Cuando me sienta solo, quédate conmigo.
    Cuando me cueste perdonar, enséñame a amar.
    Cuando todos vayan por otro camino,
    dame valentía para elegir el tuyo.

    Ayúdame a descubrir que
    mi vida vale mucho más que tener cosas,
likes, éxito o ser aceptado por los demás.
    Quiero vivir contigo
    y hacer de mi vida algo grande.
    Jesús, cuenta conmigo.
Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:
  • Piensa durante un minuto:

    - ¿Qué cruz estoy viviendo ahora?
    - ¿Qué me está pidiendo Jesús que cambie?
    - ¿Qué puedo hacer esta semana para acercarme más a Él?

  • Me Comprometo:
  • A lo largo de la semana voy a:
    Ayudar a alguien, aunque te cueste un
  • ACTIVIDAD GRUPAL: Una mochila:
  • «¿Qué llevo en mi mochila?» poco.
      ................

    - Imagina que llevas una mochila.
    - Dentro puedes poner aquello que te pesa:


    enfado ·

    tristeza ·

    miedo ·

    dependencia del móvil ·

    presión de los amigos ·

    rencor ·

    inseguridad…

    - Ahora piensa:

          ¿Qué quiero entregarle hoy a Jesús?

          Cada niño/a puede escribirlo en un papel y colocarlo junto a una cruz.

    - Después, todos juntos:
    «Jesús, aquí están nuestras cargas.
No queremos llevarlas solos.
Camina con nosotros.
Enséñanos a seguirte. Amén.»
    Frase final

    «No se trata de buscar la cruz, sino de no abandonar a Jesús cuando aparece.»
    Cantamos "Aquí estoy Selor"
2. Aprende y colorea:

3.Ve el vídeo "`¡Atrevido!" 
4. Realiza el puzzle:
Cantamos "Tomado de la mano"
¡JESÚS FUE VALIENTE 
Y SIGUIÓ ADELANTE POR AMOR A MI,
YO LO SEGUIRÉ 
CON TODO MI CORAZÓN!

domingo, 23 de agosto de 2026

Y VOSOTROS ¿QUIÉN DECIS QUE SOY YO? XXI DOMINGO TO-A

 Lecturas Misa AQUÍ.

Os dejamos el Evangelio según San Mateo 16, 13-20:
MEDITAMOS:
Jesús estaba con sus discípulos y les preguntó que, quién pensaba la gente que 
El era. Los discípulos le respondieron lo que la gente decía: que Juan Bautista, quien ya había muerto, que Elías u otro de los profetas. Jesús, sin embargo, les pregunta a ellos directamente: "¿Y, vosotros quién decid que soy yo?" Esa misma pregunta nos la hace Jesús a nosotros, sobre todo, cuando dudamos, cuando vacila nuestra fe. En ese momento, nuestra respuesta debe ser firme y precisa: Jesús, tú eres mi Dios, tú lo eres todo para mí, contigo estoy seguro/a.

A Pedro, Jesús le dice que su respuesta no es suya sino que es el Padre quien se lo ha revelado y por eso lo llama dichoso.

PARA VIVIR:
A nosotros, también, Dios nos enseña en el corazón la verdad y nos muestra que Jesús es su Hijo. Si creemos y proclamamos esto de palabra y con la vida, seremos dichosos. A Jesús nunca lo debemos confundir con otro, como la gente de su tiempo decía.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
nosotros queremos conocerte mejor 
para poder hablar de ti 
y poder decirles a todos 
que eres nuestro Salvador, 
el Hijo de Dios. 
Enséñanos a amar a todos 
como tu lo haces. Amen.

ACTIVIDADES:
1, Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
Oración al Espíritu Santo:
«Jesús, quiero conocerte de verdad.
Abre mi corazón para descubrir 
quién eres para mí
y ayúdame a reconocer 
tu presencia en mi vida. Amén.»

  • Contesta:
  • - ¿Qué preguntó Jesús a sus discípulos?
  • - ¿Cuál fue la respuesta de Pedro a Jesús?
  • - ¿Qué le respondió Jesús a Pedro?

  • El texto:

    - Jesús pregunta a sus discípulos:
    «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

    - Ellos responden con distintas opiniones.
    - Entonces Jesús les pregunta directamente:
    «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

    - Pedro responde:
             «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

    - Jesús felicita a Pedro porque ha reconocido quién es Él y le confía una misión especial.
  • Reglexión

  • - Jesús también me hace hoy esta pregunta:
    «¿Quién soy yo para ti?»

    - No basta con saber lo que otros dicen de Jesús.
    - Puedo haber escuchado hablar de Él en catequesis, en mi familia o en la Iglesia. Pero Jesús quiere saber qué lugar ocupa Él en mi propia vida.

    - Para Pedro, Jesús no era solamente un maestro:
    era el Mesías, el Hijo de Dios vivo.

    - Y Jesús también me pregunta:
    ● ¿Confío realmente en Jesús?
    ● ¿Lo busco solamente cuando tengo problemas?
    ● ¿Me acuerdo de Él en mis decisiones?
    ● ¿Soy capaz de hablar de mi fe con mis amigos?
    ● ¿Qué cambiaría en mi vida si Jesús fuera realmente el centro?


    - La pregunta más importante de éste día es: ¿quién es Jesús para ti? Piensa por un momento. ¿Cómo lo ves? ¿Qué figura es la que más representa para ti?En los tiempos de Jesús sucedía exactamente lo mismo que sucede ahora, había muchas opiniones:
    - Algunos pensaban que era sólo un profeta.
    - Otros pensaban que era un falso profeta.

    - Sólo unos pocos creyeron en él como quien el realmente era: “El Salvador”.
    Lo más importante es lo que tú crees de Jesús, la manera en que lo conoces personalmente.

    El desafío de hoy es que pienses por un momento en tu relación con Jesús. Tal vez vienes a la iglesia porque tus papás te traen o vienes obligado o ni siquiera sabes por qué vienes.
    Sin importar tu edad, lo más importante en tu vida es que desarrolles una relación personal con Jesús como tu Salvador, Señor, amigo, maestro, consolador, etc.

    Verdadero o Falso
    Digamos “Verdadero” o “Falso” a las siguientes preguntas:
    1- ¿Es Jesús el Pan de vida para ti?
    2- ¿Es Jesús la Luz de tu vida?
    3- ¿Es Jesús la Puerta al Padre para ti?
    4- ¿Es Jesús tu Buen Pastor?
    5- ¿Es Jesús la Resurrección y la Vida para ti?
    6- ¿Es Jesús tu Buen Pastor?
    7- ¿Es Jesús la Vid a quién estás conectado para dar fruto?
    Pregunta y Escucha
    De todos los nombres de Dios, ¿Cuál es el que es más importante para tu vida?
    Que los niños se expresen, sin prisas. Es muy importante para que puedas escuchar el corazón de los niños/as del grupo.
  • Oración:
  • Querido amigo Jesús,
    a veces sé muchas cosas sobre Ti,
    pero quiero conocerte de verdad.

    Quiero poder decir como Pedro:
    «Tú eres el Hijo de Dios vivo.»

    Cuando tenga dudas, quédate conmigo.
    Cuando tenga miedo, dame valentía.
    Cuando me sienta solo, recuérdame que estás a mi lado.

    Ayúdame a descubrir que seguirte
    no significa perder mi libertad,
    sino encontrar el verdadero camino.

    Jesús, Tú eres importante para mí.
    Ayúdame a que mi vida también lo demuestre. Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:

  • Imagina a Jesús delante de ti.

    - Te mira con cariño y te pregunta:
    «¿Quién dices tú que soy yo?»

    - No tengas prisa por responder.

    - Quédate unos instantes en silencio.

    - Después completa interiormente:
    «Jesús, para mí Tú eres…»
  • Me comprometo:

  • - A lo largo de la semana voy a intentar hacer algo concreto para demostrar que Jesús ocupa un lugar importante en mi vida:
      ☐ Dedicar cinco minutos al día a hablar con Jesús.
      ☐ Leer un pequeño fragmento del Evangelio.
      ☐ Ayudar a alguien sin esperar nada a cambio.
      ☐ Perdonar a una persona.
      ☐ Hablar de Jesús con alguien que lo necesite.

    Mi compromiso:
    «Esta semana quiero demostrar mi fe haciendo…»

    PARA COMPARTIR EN GRUPO

    1. ¿Qué significa para ti que Jesús sea el «Hijo de Dios vivo»?
    2. ¿Quién es Jesús para ti personalmente?
    3. ¿Qué dificultades encuentras para vivir tu fe delante de tus amigos?
    4. ¿Qué persona de tu entorno necesita descubrir a Jesús?
    5. ¿Qué puedes hacer esta semana para acercarte más a Él?

    FRASE PARA RECORDAR
    «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
    — Mateo 16, 15
    Señor Jesús, ayúdame a conocerte, amarte y seguirte cada día.

2.  Aprende y colorea:

3. Realiza el puzzle:
Cantamos "Pan de Vida"
¡¡SEÑOR JESÚS, AYÚDAME A CONOCERTE, AMARTE 
Y SEGUIRTE CADA DÍA!!

domingo, 16 de agosto de 2026

MUJER, GRANDE ES TU FE. XX DOMINGO TO-A

¡MUJER, QUÉ GRANDE ES TU FE!
Lecturas Misa AQUÍ.

Os dejamos el Evangelio según San Mateo 15, 21-28:

MEDITAMOS:
Esta mujer no se rinde.
Jesús parece guardar silencio. Los discípulos incluso quieren que se marche. Pero ella continúa confiando.
Su oración podría resumirse en una frase:

❤️ «Señor, ayúdame».

PARA LA VIDA:
A veces también nosotros rezamos y pensamos:«Dios no me escucha».
«¿Por qué no cambia las cosas?»
«¿Por qué permite que me pase esto?»
«¿Por qué parece que está callado?»

El Evangelio nos enseña que la fe no significa tener siempre respuestas.
Tener fe significa seguir confiando en Jesús incluso cuando no entendemos.
La mujer cananea nos enseña una fe valiente, perseverante y humilde.
ORACIÓN:
Querido Jesús,
cuando tenga miedo, ayúdame.
Cuando no entienda lo que ocurre, ayúdame.
Cuando piense que no me escuchas,
enséñame a seguir confiando.
Cuando quiera abandonar,
dame fuerzas para continuar.
Aumenta mi fe
y haz que nunca deje de acudir a Ti.
Jesús, confío en Ti.
Jesús, ayúdame. Amén.
Cantamos "Enciende una luz"
ACTIVIDADES:
1, Lee o ve el vídeo del Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
Oración al Espíritu Santo:
Ven, Espíritu Santo.
Abre mi corazón para escuchar a Jesús.
Ayúdame a confiar en Él incluso cuando parece que no responde.
Dame una fe fuerte y humilde
para no rendirme ante las dificultades. Amén.
  • Contesta:
  • ¿A qué región se fue Jesús?
    ¿Quién salió al paso y qué le decía?
    ¿Cómo era la forma de expresarse?
    ¿Qué hizo Jesús en un primer momento?
    ¿Qué le dijeron los discípulos a Jesús? ¿Por qué le dijeron eso?
    ¿Cuál fue la contestación de Jesús?
    ¿Qué dijo entonces la mujer ante la contestación de Jesús?
    ¿Qué dijo Jesús ante las palabras de esta mujer extranjera?
    ¿Qué pasó con la hija de esta madre?
  • El texto:
  • La mujer viene pidiendo a gritos a Jesús y lo reconoce con el título de “Hijo de David”, que su hija está poseída por un demonio. Y Él no responde.
    Los discípulos intervienen no por compasión a sus necesidades, sino para que ya no siguiera gritando detrás de ellos, pues parece que les molestaba. Es cuando Jesús interviene, aparentemente con una dureza en sus respuestas, que no esperamos del Mesías, pero leyendo todo el texto en su contexto, nos damos cuenta que Jesús, está buscando que aflore la fe de esta mujer.
    Aquí vemos entonces cómo la insistencia de la mujer, se transforma en la humildad de responder a Jesús que le ha dicho que el pan de los hijos no es bueno dárselo a los perritos, y ella reconociendo al Hijo de David, le devuelve la frase diciéndole que aún los perritos comen de lo que cae de la mesa de los hijos… Algo célebre, que tal vez sólo la desesperación de una madre puede llegar a decir.

    Jesús alaba a la mujer por su fe y le dice que por creer, su hija ya está curada del mal que la poseía.
    Mateo resalta que la condición para entrar al Reino es una fe auténtica, que no retrocede ante ninguna dificultad. La fe es una confianza ciega en que es posible para Dios, todo lo bueno para el ser humano.
    Con su actitud humilde, pero insistente, la mujer extranjera da testimonio de tener hacia Jesús una consideración que no han demostrado tener los maestros de la Ley, ni los habitantes de Nazareth. Es más ni siquiera sus propios discípulos han demostrado una fe como ella. Por eso también vemos que la fe es un don que el Padre Dios ofrece a todos sin distinciones.
  • Reflexión:
  • Hoy es muy frecuente intentar de todas maneras de tapar los problemas que tenemos, incluso esconderlos y buscar cosas que nos entretengan y nos aíslen de los mismos. ¿Cómo te mueves tú frente a las necesidades y problemas? ¿Sales a buscar a Jesús como primera instancia?
    ¿Cómo es tu oración de petición a Jesús?
    ¿Te desanimas si al primer intento no logras lo que necesitas?
    ¿Puedes hacer una lista de las cosas que crees que necesitas? Vuelve a mirar esa lista y realmente con sinceridad de corazón pregúntate ¿cuáles de ellas son verdaderamente necesarias para tu vida de fe? ¿Cuáles son superfluas?
    La mujer extranjera incluso le dice al Señor desde sus propias palabras lo que necesita. ¿Tomas tú la Biblia para buscar todas las promesas del Señor y se las dices?
    ¿Es la Palabra de Dios tu fuente principal de oración, con lo que te nutres diariamente?
    Si tuvieras que ponerle un porcentaje a tu fe ¿Qué pondrías tú? ¿Cómo crees que el Señor evaluaría tu fe?
    ¿Sabes entonces ahora cómo debes obrar para aumentar la fe?
    ¿Te gustaría que el Señor te alabara a ti por tu fe? ¿Entonces qué esperas?
  • Oración:
  • Gracias Señor por tu Palabra Salvadora
    Gracias por que vienes a mí en este momento de mi vida a recordarme mi fe
    Gracias por alimentar mi fe
    Vengo a presentarme hoy ante Ti, para que me ayudes.
    Señor, necesito de ti, necesito de tu amor, de tu compasión. Hay muchas cosas que me entretienen y me sacan por completo de la dirección que Tú deseas para mí.

    Señor, yo creo que Tú, todo lo puedes. Aquí estoy con lo poquito que tengo. Vengo a que me transformes.
    El milagro que te pido hoy, es que aumentes mi fe, para que pueda creer en Ti y creerte a Ti.
    Quiero ser tu discípulo Señor, quiero seguirte, pero necesito fe.
    Gracias Señor por considerarme hoy y aumentarme la fe.

    - Hacemos un momento de silencio para responder al Señor y demos gracias porque nos llena de alegría.

    - Añadimos nuestras intenciones de oración. -Amén-
  • Interiorizo La Palabra de Dios:
  • ¿Qué hago cuando Dios parece guardar silencio?
    ¿Me rindo fácilmente cuando algo no sale como quiero?
    ¿Hay alguna situación por la que necesito decirle hoy a Jesús: «Señor, ayúdame»?
    ¿Confío en Jesús solamente cuando todo va bien?
    ¿Qué significa para mí tener una fe como la de esta mujer?

    - Podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón:
    «tienes mucha fe. ¡Que se realice lo que quieres!»
    (Versículos 28b)
  • Me comprometo:

    -  A lo largo de la semana voy a intentar no rendirme ante una dificultad.
    -  Cuando algo me preocupe, en lugar de desesperarme, repetiré:
    «Jesús, confío en Ti. Ayúdame».
    -  Y buscaré también una persona a la que pueda ayudar, escuchar o acompañar.
    FRASE PARA RECORDAR
    «Mujer, qué grande es tu fe».
    Mateo 15, 28
    PARA LLEVAR EN EL CORAZÓN:
    La fe no consiste en que todo salga como yo quiero.
La fe consiste en seguir confiando en Jesús.
2. Aprende y colorea:
3, Realiza el puzzle:
Cantamos "Pon tu fe en Jesús"
¡JESÚS, CONFÍO EN TI!