domingo, 14 de junio de 2026

JESÚS NOS LLAMA A CADA UNO POR NUESTRO NOMBRE Y NOS ENVIA. XI DOMINGO TO-A

 


Lecturas Misa AQUí.

Os dejamos el Evangelio según San Mateo 9, 36-10, 8:
MEDITAMOS:
Jesús realizó la misión que el Padre le encomendó y, también, LLAMÓ A SUS DISCÍPULOS POR SU NOMBRE y los enseñó cómo debían continuar esa misión. Nosotros, amigos de Jesús y discípulos suyos, sabemos que la misión de Jesús debemos  continuarla. Jesús compara a la gente que va por el mundo sin conocerlo, a las ovejas sin pastor: desorientadas, dispersas, asustadas, tristes, sin una meta en la vida, y que el mundo es como un campo inmenso donde la siembra ha dado fruto pero que hay pocos obreros para recoger la cosecha.
Para que esos frutos no se pierdan, dice Jesús que roguemos al dueño de la cosecha para que envíe trabajadores que la recojan. 
PARA LA VIDA:
Hoy somos nosotros sus Discípulos, nos llama y nos envía.
Hay muchos que dicen seguir a Jesús pero no trabajan y otros que están dispuestos pero no saben orientar su vida para ayudar en la misión de Jesús. Nuestra oración, además de nuestro trabajo, es muy importante porque Dios nos escucha y ve nuestro deseo de que su Reino llegue a todos los rincones de la tierra. Jesús nos indica, también, que lo que tenemos no es porque lo hayamos alcanzado por nuestro esfuerzo sino que es un don recibido gratis y por lo tanto, debemos trabajar gratis: ser misioneros generosos en todo tiempo y lugar.
ORACIÓN:
Querido qmigo Jesús,
Tú contaste con tus Discípulos
para la misión de ir 
a los pueblos de Israel;
ahora cuentas con nosotros 
para que seamos mensajeros 
de tu amor con las personas 
con las que vivimos 
y nos encontramos todos los días.
Te damos gracias porque para ti 
somos personas capaces 
de hacer algo grande,
porque nos amas 
y nos ayudas en todo momento.
Gracias, Jesús.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas la siguientes cuestiones:

Hoy vamos a escuchar cómo Jesús no solo mira a la gente… sino que también llama personas concretas para ayudar. La pregunta es sencilla: ¿Para qué me está llamando Jesús a mí?

Oración inicial:

Señor Jesús, 
abre nuestro corazón para escuchar tu voz.
Ayúdanos a descubrir que también hoy 
sigues llamando jóvenes para transformar el mundo.
Que podamos escucharte con sinceridad 
y responder con valentía. Amén.

ALZA LA MIRADA, EL SEÑOR NOS LLAMA 
POR NUESTRO NOMBRE
Cantamos "Alza la mirada"
  • Contesta:
  • - ¿Por qué Jesús sentía compasión hacia las multitudes?
    - ¿Qué dijo Jesús que hiciéramos?
    - ¿A dónde envió Jesús a sus discípulos?
    - ¿Qué poderes dio Jesús a los discípulos?
  • El texto:
  • Antes de llamar a nadie, antes de enviar a nadie, Jesús mira. "Al ver a la multitud, sintió compasión de ella." Todo comienza con una mirada.
    Es una mirada que ve lo que nosotros ya hemos dejado de ver: que la gente está "abatida y abandonada, como ovejas sin pastor." Jesús no se acostumbra al sufrimiento humano. Eso es lo primero que nos enseña este texto: que Dios no se resigna.

    Frase clave:
    “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos”.
    En este evangelio, Jesús ve a mucha gente necesitada, cansada, perdida.
    No se queda solo observando. Llama a sus discípulos y les da una misión: ayudar, sanar, anunciar esperanza.
    Jesús no espera personas perfectas. Llama personas disponibles.
    Jesús llama a los Doce por su nombre: Pedro y Andrés hermanos; Juan y Santiago hermanos, Felipe y Bartolomé amigos; Tomás, Mateo, Simón, Santiago el de Alfeo, Judas Tadeo y Judas Iscariote, que fue el traidor. No llama a un tipo ideal, no recluta perfiles. Llama a personas. Y eso cambia todo, porque significa que la vocación es un encuentro.
    Muchas veces vivimos con la cabeza gacha. El cansancio, el sentido de insuficiencia, la sensación de que hay demasiado que hacer y demasiado poco que somos. La multitud que Jesús ve también camina así: abatida. —la mies inmensa, los obreros escasos—.
    Jesús dice: “te llamo a ti”. Y ese llamado, que viene con un nombre propio, es ya en sí mismo una invitación a alzar la mirada. Antes de que yo mirara a Jesús, Él ya me miraba a mí. 
  • Reflexión:
  • La misión que reciben —curar enfermos, limpiar leprosos, resucitar muertos, expulsar demonios— no es fruto de su capacidad. Es participación en la de él. "Gratis lo recibisteis, dadlo gratis". 
  • La lógica del Reino no es la lógica del mérito ni del mercado. Es la lógica del don. Y los que son enviados solo pueden dar lo que ya han recibido.
  • Según nos propone este Evangelio, la misión es simple y exigente al mismo tiempo: ¿Sigo sintiendo que el Señor me llama “a mí”, por mi nombre? ¿O me he perdido entre la multitud, entre las tareas, entre la sensación de que soy un número más en una mies interminable?
    Él te está mirando. Y esa mirada —antes que cualquier mandato— es ya compasión, ya amor, ya vocación.
    Alzar la mirada es, en el fondo, dejar que la suya te encuentre.

    Invitar a silencio..Preguntas para compartir o reflexionar:
    - ¿Qué cosas veo hoy en mi colegio, familia o grupo que muestran que muchas personas están “cansadas y abatidas”?
    - ¿En qué momentos me cuesta mirar a los demás con compasión?
    - ¿Creo que Dios puede llamarme a hacer algo importante, aunque me sienta pequeño?
    - ¿Qué dones tengo que podrían servir a otros?

    Opcional:Entregar papelitos y pedir que escriban:

    Algo bueno que yo puedo ofrecer a los demás es…
  • Oración:
  • - Oración espontánea.


    - También se puede hacer esta oración juntos:

    Jesús, muchas veces veo problemas a mi alrededor
    pero pienso que no puedo hacer nada.

    Hoy me recuerdas que tú llamas personas normales
    para hacer cosas extraordinarias.

    Ayúdame a descubrir mis dones,
    a no tener miedo de servir
    y a ser parte de quienes llevan esperanza a otros.

    Quiero escuchar tu voz
    y responderte con generosidad. Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:

  • Silencio (2–3 minutos).

    Invitación: Imagina a Jesús mirándote como miró a sus discípulos.
    Él te conoce y te dice:
    Te necesito. Quiero contar contigo.”
    Permanecer en silencio.
  • Me comprometoCada joven elige una acción concreta para esta semana.
  • Ejemplos:
    - Ayudar a alguien en casa sin que me lo pidan.
    - Escuchar a un amigo que esté pasando un mal momento.
    - Rezar por alguien que necesite apoyo.
    - Hacer un gesto de servicio en mi comunidad o parroquia.

    Compromiso final:

    Esta semana voy a ser parte de los trabajadores que Jesús sigue enviando.

      Final (opcional para adolescentes): Poner en una cartulina la frase:

    “Jesús hoy sigue llamando”

    Cada participante escribe alrededor: ¿Cómo puedo servir yo?
      Ejemplos:
                            . Escuchar
                            . Ayudar
                            . Compartir
                            . Defender a quien está solo
                            . Animar
                            . Servir en mi comunidad
2. Aprende y colorea:
3. Ve el Vídeo "Sanar miradas" Después coméntalo con tus padres y catequistas:
4. Realiza el puzzle:
Cantamos "Himno del envío"
JESÚS SIGUE LLAMANDO 
A JÓVENES QUE ESTÉN DISPUESTOS 
A DECIR "AQUÍ ESTOY"

domingo, 7 de junio de 2026

CORPUS CHRISTI 2026


 Lecturas misa AQUÍ.
Os dejamos el Evangelio según San Juan 6, 51-58:

MEDITAMOS
JESÚS ES EL PAN QUE DA LA VIDA ETERNA
Cuando se vive la eucaristía, se convierte en alimento que impulsa el “partirse” y “repartirse” como las migas del pan. Hasta que no nos duela el cuerpo por sentir lo que supone la entrega a los otros, no nos hallaremos asociados a la singular entrega de Jesús. La eucaristía nos lanza a la misión.

Es el impulso que necesitamos para que se siga obrando en nosotros el cambio interior y el compromiso con los más débiles, los “sin-pan”.
PARA VIVIR:
Hoy acompañamos al niño/a, a su familia y al catequista para que descubran que Jesús se entrega como alimento, permanece realmente presente, reúne a la Iglesia y sale al encuentro de su pueblo.
El amor a los pobres y la Eucaristía están unidos, nos abren a la vida nueva, a ser de verdad Iglesia, Cuerpo de Cristo.
“Vivir la Eucaristía es entregarse a los demás, llegando a ser para ellos PAN, por el amor y la adoración a la Eucaristía.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
Gracias por quedarte 
en el Pan de la Eucaristía.
Ayúdame a valorar tu Presencia
en ella, cada domingo,
para llegar a la vida eterna. Amén
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
Señor Jesús, abre nuestro corazón 
para escuchar tu Palabra. 
Que podamos comprender 
lo que quieres decirnos hoy 
y descubrir cuánto nos amas. Amén.
  • Contesta:
  • ¿A quién dirige su discurso Jesús?
    ¿Con qué se compara el mismo Jesús?
    ¿Por qué dice que Él es el Pan de Vida?
    ¿Cuál es la relación entre el Pan y la carne de Jesús?
    ¿Qué sucede con quien come el cuerpo y bebe la sangre del Señor?
    ¿Cuál es la relación con quien come el pan y la vida para siempre?
  • El Texto:
  • El Apóstol Juan, pone en boca de Jesús el así llamado: discurso sobre el pan de vida.
    El Pan, es alimento, y es necesario para la vida. Pero Jesús hace esto como una comparación con el pan que alimenta momentáneamente y el pan que alimenta para siempre, para la vida eterna.
    Aquí Jesús habla del Pan y lo relaciona con su propia carne. Esta parte del texto, se vuelve más sacrificial, y en el contexto de la tradición de la Iglesia, se vuelve más Eucarístico. El sacrificio de Jesús, a través de la Pascua, nos ayuda a poder entender este texto. Es su entrega como el único sacrificio agradable al Padre, unido al memorial de la última cena, en que toma sentido este texto.

    Jesús es Pan de vida no solamente en todo lo que Él hace, sino especialmente en su Iglesia, en el sacramento de la Eucaristía, donde el ámbito comunitario de la unidad de los creyentes, también lo es con Cristo.
    Estas palabras de Jesús: “El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne”.Es la cima de la revelación sobre Jesús-Pan – Alimento. Jesús en su humanidad, se entrega sacrificialmente, por la salvación del mundo entero, en la muerte en cruz. Por eso Él siempre dice “dar su vida” “dar su carne” y lo hace para que todos tengan vida.

    Jesús insiste: “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida en mí y yo en él”. Jesús mismo es el alimento que nos une al Padre. Curiosamente al revés de los alimentos normales que tomamos, de los que extraemos las sustancias nutritivas y los transformamos en nuestra vida, la Eucaristía nos ofrece la vida del que comemos. Nos transformamos en Aquel que nos alimenta y nos unimos así al Padre del cielo. Este nuevo pan, es totalmente completo, no como el maná que comieron los israelitas en el desierto y murieron. El que come de este pan, vivirá para siempre.

    Presta atención a:
    - Una palabra que te llame la atención.
    - Una frase que te sorprenda.
    - Algo que no entiendas o te genere preguntas.
  • Reflexión:
  • Jesús no se presenta solo como un maestro, sino como alguien que quiere darnos vida.
    El alimento es necesario para crecer físicamente. Jesús nos dice que también necesitamos alimentarnos espiritualmente.
    La Eucaristía no es solo un símbolo: Jesús quiere permanecer unido a nosotros.
    Cuando participamos en la Misa y recibimos la Comunión, Jesús mismo sale a nuestro encuentro.
    Preguntas para reflexionar¿Qué cosas alimentan mi vida cada día?
    ¿Qué “hambres” tengo en mi corazón? (amistad, cariño, sentido, alegría, perdón…)
    ¿Qué significa para mí recibir a Jesús en la Eucaristía?
    ¿Hay momentos en los que busco llenar mi vida con cosas que no me dan verdadera felicidad?
    ¿Cómo puedo acercarme más a Jesús esta semana?
    Coloca sobre una mesa: 
    - Un trozo de pan.
    - El móvil apagado.
    - Un balón o algún objeto que represente entretenimiento.

    Pregunta:

    - “¿Cuál de estas cosas necesito para vivir realmente?”
    - Dialogamos sobre la diferencia entre lo que entretiene, lo que ayuda y lo que da vida profunda.

  • Oración:

  • Señor Jesús,
    muchas veces busco la felicidad en muchas cosas,
    pero hoy me recuerdas que Tú eres el Pan de Vida.

    Gracias por quedarte con nosotros en la Eucaristía.
    Ayúdame a reconocerte cuando participo en la Misa,
    a confiar más en Ti
    y a descubrir que solo Tú puedes llenar mi corazón. Amén.
  • Interiorozo La Palabra de DiosUn minuto en silencio.

  • Repite lentamente en tu interior:

       “Jesús, Pan de Vida, quédate conmigo.”

    o

       “Tú tienes palabras de vida eterna.”
  • Me comprometo:

  • Elige una acción concreta para esta semana:  
    - Participar en la Misa con más atención.
    - Hacer una visita breve al Santísimo.
    - Rezar cada día un minuto agradeciendo a Jesús su presencia.
    - Compartir algo con alguien que lo necesite, como signo del amor que recibo de Cristo.
2. Aprende y colorea:
3. Ve el vídeo "Merece la pena"
4. realiza el puzzle:
Cantamos "Jesús amigo"
¡JESÚS ES EL PAN QUE DA LA VIDA 
QUE DURA PARA SIEMPRE!

domingo, 31 de mayo de 2026

JESÚS, EL EVIADO DEL PADRE. DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD 2026

 

Lecturas misa AQUÍ.

Os dejamos el Evangelio según San Juan 3, 16-18:

MEDITAMOS:
Hoy Jesús nos dice que quien se quiera salvar tiene que creer en el Hijo único de Dios, Jesucristo.
Jesús no vino a estar entre nosotros para estar enfadado con nosotros por las cosas que hacemos mal, ni para estar todo el día haciéndonos reproches. Jesús es el mensajero de lo bueno, nos propone el camino bueno, nos trae la Buena Noticia.
PARA VIVIR:
Mucha gente vive ignorando a Jesús y por eso, los que creemos en él, debemos comunicarles el mensaje salvador de Jesús.
No nos podemos dormirnos ni hacerle caso a la pereza que nos hace buscar la comodidad.
Si amamos a Jesús, tenemos que anunciarlo y agradecer siempre a Dios el don de la fe, porque somos muy afortunados al poder creer en El.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas la siguientes cuestiones:
JESÚS ES LA EXPRESIÓN MÁS GRANDE 
DEL AMOR QUE DIOS NOS TIENE. 
POR TANTO, NUNCA DEBEMOS 
ESTAR TRISTES NI DESANIMADOS
  • El texto:
    • Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
    En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios.

    ¿Quién ama al mundo?
    ¿Qué hizo Dios por amor?
    ¿Para qué envió Dios a Jesús?
    ¿Vino Jesús a condenar o a salvar?
    ¿Qué significa creer en Jesús?

    Compartimos una palabra o frase  o actitud que te atrae o te haya llamado la atención:

    - “Tanto amó”
    - “Vida eterna”
    - “Salvar”
    - “Creer”
    - “Hijo único”

  • Reflexión:
  • ¿Porque Dios no envió a su Hijo a juzgar al mundo?, ¿Será que entiende nuestra humanidad, nuestra debilidad?, ¿Qué siempre hay quien nos está tentando a cometer faltas?; ¿Porque quiere que el mundo se salve?, ¿Porque así lo había planeado?, ¿Porque somos a imagen y semejanza de él?, ¿Porque nos creo, es nuestro Padre y nos ama?, ¿Será cierto el dicho que en las buenas y en las malas está con nosotros?, ¿Porque todo esto?. 
    Sabemos que en este mundo habemos gente que tiene buenas y malas actitudes, pero hay muchos que pese a que algunas veces actúan mal, reconocen su falta y buscan la verdad, la luz, 
    ¿Qué tipo de persona soy?, 
    ¿Me esfuerzo y doy mi mejor voluntad para buscar la verdad y la luz?, 
    ¿Cómo son mis obras, mis acciones, mis actitudes?
    ¿Me siento realmente amado por Dios?
    ¿Hay momentos en que pienso que Dios me juzga más de lo que me ama?
    ¿Qué significa confiar en Jesús en mi vida diaria?
    ¿Cuándo me cuesta creer que Dios quiere mi bien?
    ¿Cómo cambia mi vida saber que Dios quiere salvarme y no condenarme?
    Opcional:
            Entrega a cada niño/a un papel en forma de corazón que escriban: 

            “Hoy Dios me recuerda que…

            Después podemos compartirlo voluntariamente.

  • Oración:
  • Podemos hacer una oración espontánea...
    O una oración guiada:

    Señor Jesús,
    gracias porque me amas más de lo que imagino.
    Gracias porque no vienes a condenarme,
    sino a darme vida.
    Ayúdame a confiar en Ti,
    especialmente cuando tengo miedo,
    cuando me equivoco o cuando dudo.
    Que nunca olvide que soy amado por Dios. Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:
  • Permanecemos un minuto en silencio.

    Repite lentamente:
         “Dios me ama.”
         “Jesús vino a salvarme.”
         “Puedo confiar en Él.”

  • Me comprometo:
  • Elige un compromiso concreto:
    - Dedicar 5 minutos al día para hablar con Jesús.
    - Leer nuevamente este evangelio durante la semana.
    - Tratar a alguien con el mismo amor con que Dios me ama.   - Dejar de lado una actitud que me aleja de Dios.
       - Dar gracias cada noche por una muestra del amor de Dios.
2. Aprende y colorea:

3. Ve el vídeo "Viento nocturno" Después coméntalo con tus padres y catequistas:
4. Realiza el puzzle:
Cantamos "Dios UNO y TRINO"
¡¡DIOS ME AMA TANTO 
QUE ME REGALÓ A JESÚS
PARA DARME VIDA!!

domingo, 24 de mayo de 2026

DÉJATE CONDUCIR POR EL ESPÍRITU SANTO. PENTECOSTÉS 2026 -A

Lecturas MISA AQUÍ.

Secuencia Pentecostés: Es una oración antiquísima, que lleva siglos rezándose. Hoy la necesitamos más que nunca porque todos tenemos momentos de cansancio, de heridas, dudas, miedos y oscuridades. Y esta oración le pide al Espíritu Santo que venga ahí: a lo que está roto, seco y apagado dentro de nosotros. Te invitamos a rezarla tranquilamente abriendo tu corazón a Dios.
Os dejamos el Evangelio según San Juan 20, 19-23:
MEDITAMOS:
Jesús dice a los discípulos que reciban al Espíritu Santo, después de saludarlos deseándoles la paz. El Espíritu Santo es una nueva presencia de Jesús en medio de su Iglesia, en medio de nosotros. El es quien nos da ánimos y fortaleza ante las dificultades, ante las tentaciones. El nos ayuda a buscar a Dios como lo más importante en nuestras vidas. El nos une en comunidad haciéndonos superar las enemistades, las envidias, las categorías entre unos y otros. 
El nos ilumina para entender la Palabra de Dios y comprender el por qué de los acontecimientos en nuestra vida y en la de los demás. 
PARA VIVIR:
El Espíritu Santo nos da sus dones:
SABIDURÍA, ENTENDIMIENTO, CONSEJO, FORTALEZA, CIENCIA, PIEDAD y TEMOR DE DIOS.
y nos regala sus frutos:
PAZ, ALEGRÍA, AMOR, PACIENCIA, CASTIDAD, BONDAD, COMPRENSIÓN,  FIDELIDAD, MANSEDUMBRE ...
ORACIÓN:
Querido amigo Jesís,
Gracias por regalarnos tu paz,
gracias por tu ayuda
con la presencia del Espíritu Santo
en nosotros.Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
JESÚS TRAE PAZ Y NOS ENVÍA
Ven, Espíritu Santo,
abre nuestro corazón para escuchar tu voz.
Ayúdanos a descubrir que Jesús está vivo
y camina con nosotros cada día. Amén.
  • Contesta:
  • - ¿Cuál es el saludo de Jesús resucitado?
    - Jesús, después de saludar, ¿ A quién, dice que recibamos ?
    - ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia?
    • El texto:
    • Ponemos en común las palabras o frases que nos llegan especialmente al corazón.
    • Reflexión:
    • Jesús grita: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. En Pentecostés, esta invitación resuena con fuerza: solo quien reconoce su sed puede abrirse al don del Espíritu Santo.
      El Espíritu no viene a decorar nuestra vida, sino a transformarla desde dentro, como un río de agua viva que devuelve alegría, esperanza y valentía. A veces  vivimos anclados a nuestros miedos e seguridades, pero el Espíritu nos impulsa a salir, a confiar y a caminar con libertad.
      Movidos por la ola del Espíritu, dejémonos dejarnos llevar por esa fuerza de Dios que renueva el corazón y nos pone nuevamente en camino. Quien se abre al Espíritu no queda estancado: se convierte también en signo de vida y esperanza para los demás.
      ¿Qué miedos tenían los discípulos?
      ¿Qué puertas cerradas tengo yo?
      ¿Qué siento cuando Jesús dice: “La paz con vosotros”?
      ¿En qué momentos necesito paz?
      ¿Qué significa que Jesús “nos envía”?

      Profundizamos:
      “Jesús entra incluso cuando las puertas están cerradas.”
      “La paz de Jesús no depende de que todo salga perfecto.”
      “Dios también cuenta conmigo para llevar esperanza.”
    • Oración:
    • Espontáneamente:
      “Jesús, dame tu paz cuando…”
      “Ayúdame a no tener miedo de…”
      “Gracias porque estás conmigo…”


      O todos juntos:
      Jesús resucitado,
      entra en mis miedos y en mis dudas.
      Dame tu paz y enséñame a llevarla a otros.
      Hazme valiente para anunciar tu amor. Amén.
      Cantamos "Háblame"


    • Interiorizo La Palabra de Dios:
    • Silencio de 2–3 minutos.

      Sugerencia: imaginad a Jesús entrando en la habitación,
      mirándote con cariño,
      y diciendo personalmente:
                             “La paz contigo.”
    • Me comprometo
    • Elegir una acción concreta para llevar a cabo durante la semana:
      . reconciliarse con alguien,
      . ayudar a un compañero,
      . llevar calma en casa,
      . hablar de Dios sin vergüenza,
      . rezar por alguien que tenga miedo.
    2. Aprende y colorea:

    EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN ES UN NUEVO PENTECOSTÉS. SE RECIBE EL DON DEL ESPÍRITU SANTO:


    3. Ve el vídeo "¿Tienes fuego?" Después coméntalo con tus padres y catequistas:
    4. Realiza el puzzle:
    Cantamos "Ven Espíritu"
    ¡¡VEN ESPÍRITU SANTO
    Y LLÉNAME DE TI!!