Os dejamos el Evangelio según San Lucas 2, 22-40:MEDITAMOS:
María y José llevan a Jesús al templo. Simeón y Ana son personas mayores que esperan. Simeón reconoce a Jesús como la luz y la salvación. Ana habla de Jesús a todos. ¿Qué personaje te llama más la atención: María, José, Simeón o Ana? ¿Por qué?
PARA VIVIR: Piensa:
- Simeón y Ana no se rindieron, aunque pasaron muchos años esperando.
- Dios llega de forma sencilla: un bebé, una familia normal. - Reconocer a Jesús requiere paciencia y un corazón atento. Compartimos: ¿Qué cosas estás esperando hoy en tu vida? ¿Te cuesta tener paciencia? ¿Crees que Dios puede estar actuando en lo cotidiano (familia, colegio, amigos)?
ORACIÓN:
“Señor,
a veces me canso de esperar…
ayúdame a confiar
como Simeón y Ana.
Enséñame a verte
en las cosas pequeñas de cada día”
Podemos compartir:
- Algo que esperas... - Algo por lo que quieres dar gracias...
- Repetimos:
“a ti misma una espada te atravesará el corazón”
- Estrechemos al niño Jesús en nuestro corazón como lo hizo Simeón.
Jesús vio a mucha gente, una muchedumbre y subió al monte y se sentó, se acercaron sus discípulos y comenzó a enseñarles: Dichosos, felices, los que no tienen el corazón amarrado a las riquezas, los que lloran, los que sufren, los que tienen hambre y sed de justicia, los que hacen misericordia, los que tienen el corazón limpio, los que trabajan por la paz, los perseguidos porque son justos, porque son amigos de Jesús. El premio será grande en el cielo.
PARA VIVIR:
Jesús nos invita a todo eso para que alcancemos la felicidad, ser niños misioneros: limpios de corazón, misericordiosos, justos y honrados, sin miedo para decir la verdad siempre.
Las Bienaventuranzas son para hacerlas vida, para vivirlas. Y nos animan a fijarnos siempre en los que peor lo pasan, en las personas que necesitan de los demás. Nos animan a ser humildes, sinceros, limpios de corazón.
ORACIÓN:
Querido Dios,
como nos amas,
nos quieres ver felices
y ayudando a otros
a encontrar el camino de la felicidad.
Te pedimos por todos los niños del mundo
para que estemos siempre unidos a Jesús
y vivamos con alegría
ayudando a quienes nos necesiten. Ayudanos a ser buenos. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
FELICES LOS QUE VIVEN COMO JESÚS
Las Bienaventuranzas de san Mateo son la introducción del sermón del monte, donde Jesús muestra las exigencias del Evangelio y, al mismo tiempo, expresa la alegría por la llegada del reino de Dios y la liberación que este conlleva. En realidad se trata, en palabras del papa Benedicto XVI, de “una velada biografía interior de Jesús, como un retrato de su figura”. Son unas inequívocas señales muy útiles para la Iglesia. Cuando Jesús da la enhorabuena a sus discípulos por ser pobres, sufrir y ser perseguidos, no lo hace solamente para ofrecerles un consuelo, sino para animarles y exhortarles a vivir radicalmente las exigencias que trae consigo su Buena Noticia.
Contesta:
- ¿Cuál es la palabra que más se ha repetido en el discurso?
- ¿Les parece a Uds. que Jesús hace promesas de felicidad como la de las propagandas?
- ¿Hay algún niño que quiera resaltar algunas de las frases o ideas que expuso Jesús?
El texto:
El «Sermón de la montaña». El contexto lo da el versículo 1, pues aclara que lo pronuncia para sus discípulos; lo que indica que no es de fácil comprensión para quien no está interesado en escuchar a Jesús como Maestro; no lo entenderá quien no quiera ser su amigo, quien no esté cerca de Él. Las bienaventuranzas son exhortaciones, no son mandamientos; son invitaciones de Jesús para ir más allá del cumplimiento de la Ley Mosaica; no anulan ésta, pero sí están por encima de la antigua Ley.
“Felices los pobres de espíritu… felices los que lloran… felices los mansos… felices los que trabajan por la paz…”
Para entrar en el texto: ¿Quién habla? ¿A quién? ¿Qué palabra o frase te llamó más la atención? ¿Qué bienaventuranza te sorprendió más? ¿Por qué?
Cada niño/a dirá una sola palabra que le haya quedado resonando (feliz, paz, justicia, consuelo, Reino…).
Reflexión:para compartir (no todas, elige 2-3):
¿Qué significa “ser feliz” hoy para un joven de mi edad?
¿En qué se parece y en qué se diferencia la felicidad de Jesús de la que muestra TikTok, Instagram o la sociedad?
¿Cuál de estas bienaventuranzas siento más difícil de vivir?
¿Dónde veo personas que ya viven alguna bienaventuranza (en mi familia, colegio, grupo, redes)?
Clave: Jesús no promete una vida fácil, sino una vida con sentido.
Oraación: silencio suave (música instrumental si ayuda).
. “Jesús, ayúdame a ser feliz como Tú enseñas cuando…” . “Señor, dame un corazón pobre, limpio y capaz de amar…” . “Gracias, Señor, por las personas que me enseñan a vivir las bienaventuranzas…”
- También pueden responder todos: . “Jesús, enséñanos a vivir como Tú”
Interiorizo La Palabra de Dios:
- Momento de silencio. Cada niño/a piensa en una frase que Jesús le diga hoy, por ejemplo: “Confía.” “No tengas miedo de ser diferente.” “Yo estoy contigo.” Cerrar leyendo lentamente: “Felices vosotros… porque Dios camina con vosotros”
Me comprometo: A lo largo de la semana concreto una acción:
. Elegir una bienaventuranza para vivir esta semana. . Hacer un gesto de paz, perdón o servicio sin publicarlo en redes. . Escribir en la tablet una bienaventuranza y ponerla de fondo de pantalla.
Pregunta final: . ¿Qué gesto concreto puedo hacer para ser más feliz al estilo de Jesús?
2. Aprende y colorea:
3. Ve el vídeo "Trabajar por la paz" Después coméntalo con tus padres y catequistas:4. Realiza el puzzle:
Hoy, Jesús invita a sus discípulos a seguirle. Y ellos le siguen sin saber muy bien cual va a ser el futuro.
Del día de hoy podemos aprender dos cosas. La primera es que Jesús nos llama. También hoy nos llama de la misma manera que llamó a Pedro o a Juan. La cuestión es si sabemos escuchar su llamada. A veces, cuando hay mucho ruido o demasiadas voces nos cuesta escuchar que alguien nos llame. Y en segundo lugar la respuesta limpia y sencilla de los apóstoles, arriesgando sus vidas, tomando una decisión cada uno de ellos desde la libertad.
¡DÉJATE PESCAR POR JESÚS!
PARA VIVIR:
Todos los cristianos por nuestro bautismo hemos sido llamados como Pedro, Andrés, Santiago, Juan etc., a ser portadores de la luz, y como ellos, a darle mucha importancia a esta invitación de Jesús.
Debemos llevar la luz donde nos encontremos, nuestra casa, colegio, calle, los amigos...
Llevar la luz significa que debemos ser como Jesús; decir la verdad siempre, ser generosos, colaboradores, educados y responsables en nuestros deberes.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús. Tu caminas a nuestro lado, sabemos que eres tú quien más nos ama y cada uno de nosotros es para ti muy importante. Te damos las gracias por esto y te pedimos nos acompañes siempre. Amén".
1. lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
JESÚS TE LLAMA POR TU NOMBRE
Si Jesús te llamara hoy por WhatsApp, ¿Qué crees que te diría?
Contesta: "El pueblo que caminaba en tinieblas (Os recuerda algo?) vio una luz grande."
- ¿Quién será esa Luz grande?
- ¿Con qué palabras inició Jesús su misión?
- ¿A quién llamó para que llevaran luz o fueran pescadores de hombres?
- ¿Qué hicieron aquellos que Jesús llamó?
El texto:
Para entender: . Jesús empieza su misión . Llama a personas normales (pescadores, no “superhéroes”) . Ellos dejan todo y lo siguen . Jesús no obliga: invita
Pregunta para ellos: ¿Qué palabra o frase te llamó más la atención? ¿Quiénes son los primeros que siguen a Jesús? (Silencio breve)
Reflexión: Nos ayudamos:
- ¿Qué cosas hoy me cuesta “dejar” para seguir a Jesús? (comodidad, redes, miedo al qué dirán, pereza, malas amistades…)
- ¿Siento que Jesús también me llama a algo más grande?
- ¿Qué significa para mí “ser pescador de personas”?
Puedes usar una dinámica: Damos un papelito
- Escribid qué créeis que Jesús os está pidiendo hoy...
Oración: personal para compartir:
- Oración espontánea (quien quiera)
- O esta oración guiada:
Jesús, a veces me llamas y no te escucho.
Dame un corazón valiente para seguirte.
Ayúdame a confiar en ti y no tener miedo.
Quiero caminar contigo. Amén.
Interiorizo La Palabra de Dios:
¡Dejad las redes y seguidme!
- 1 minuto de silencio - Imaginar a Jesús mirándolos y diciendo: “Sígueme”
Me comprometo: Que sea concreto y posible:
Ejemplos:
- Dedicar 5 minutos al día para hablar con Dios - Ayudar a alguien sin que lo sepan - Alejarme de algo que me aleja de Jesús - Invitar a un amigo al grupo juvenil de catequesis.
Pregunta final: - ¿Qué pequeño paso puedo dar para seguir a Jesús de verdad como los Apóstoles?
2. Aprende y colorea:
3. Ve el Vídeo "La alegría de servir" Después coméntalo con tus padres y catequistas:4. Realiza el puzzle:
Os dejamos el Evangelio según San Juan 1, 29-34:MEDITAMOS:
"Juan Bautista, a quien ya conocemos, dio testimonio de que Jesús es el cordero de Dios que quita el pecado, la oscuridad del mundo. Juan dice, también, que él vió al Espíritu Santo descender sobre Jesús por eso da testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios.
PARA VIVIR:
Nosotros, también hoy, podemos hacer lo que hizo Juan el bautista, testimoniar que Jesús es el único Salvador, el misionero del amor, del Padre Dios.
Pero nuestro testimonio no debe ser solo de palabras sino de obras, dibujamos velitas encendidas: "encender velitas" de amor, de servicio, de ayuda, de generosidad, de responsabilidad.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
gracias por ser mi amigo,
ayúdame a ser humilde como Juan
y a dar testimonio de ti como él. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
JESÚS ES EL CORDERO DE DIOS
Expresión escuchada en misa, tantas veces oída que no apreciamos el valor que tiene.
Por resumir, podemos hacer dos referencias: una primera, cuando el pueblo judío antes de salir de Egipto, en la noche de Pascua, por mandato de Moisés (y éste del Señor), preparan un cordero, y con la sangre de este animal pintan las jambas de las puertas de sus casas, de tal forma que así nada malo podía entrar en sus casas. Y la segunda referencia es la costumbre judía de sacrificar un animal (normalmente un cordero) para expiar sus pecados. Con ello, Juan nos señala que cada vez que venimos a la Eucaristía y comulgamos es como si nos pintaran de esa sangre del Cordero, para que ningún mal entre en nuestras vidas. Y recordando también que Cristo es el último y definitivo sacrificio por nuestros pecados; ya no hay que sacrificar ninguna vida más. Él muere por nuestros pecados y ello nos compromete a mejorar nuestras vidas: si Cristo muere por nuestros pecados es porque confía en nosotros, cree en nuestras posibilidades, cree que podemos sacar lo mejor de nosotros mismos. Por eso, cada vez que nos acercamos a la Eucaristía debemos pensar que Jesús se hace comida para que nada malo habite en nuestros corazones y con el compromiso de que Dios espera de nosotros la mejor versión de nosotros mismos.
Espíritu Santo, abre nuestro corazón para reconocer a Jesús,
como Juan lo reconoció.
Enséñanos a escuchar, a creer y a dar testimonio. Amén.
Contesta:
¿Quién habla en el texto? ¿Cómo presenta Juan a Jesús? ¿Qué señales hacen que Juan crea que Jesús es el Hijo de Dios?
El Texto:
Frase clave para repetir en voz alta: "JESÚS ES EL CORDERO DE DIOS"
Reflexión
Juan Bautista no busca ser el protagonista, señala a Jesús.
¿A quién señalo yo con mi vida: a mí mismo o a Jesús? Juan reconoce a Jesús porque está atento a Dios.
¿Cómo reconozco a Jesús hoy en mi vida? Juan da testimonio de lo que vio.
¿Me da pena hablar de mi fe frente a otros?
(un momento breve de silencio).
Oración: de forma espontáneas cortitas.Ejemplos para ayudarles:
“Jesús, ayúdame a reconocerte en mi día a día”. “Señor, quiero ser testigo tuyo como Juan”. “Perdóname cuando no doy testimonio de Ti”. (Pueden responder todos: “Te lo pedimos, Señor”).
Interiorizo La Palabra de Dios: Vamos a pensar e imaginar:
Jesús pasa frente a ti. Juan lo señala. No dice nada más… solo te invita a mirarlo.
Silencio 1-2 minutos.
Luego pregunta suavemente: ¿Qué sentiste al mirar a Jesús? ¿Qué crees que Él te dice hoy?
Me comprometo: Propón un gesto concreto a lo largo de la semana:
. Dar testimonio con una acción (ayudar, perdonar, animar). . No avergonzarse de la fe (hacer la señal de la cruz, defender un valor cristiano). . Repetir cada mañana: “Jesús, quiero señalarte con mi vida”.
2. Aprendo y coloreo:
3. Ve el vídeo "Lo esencial es invisible" Después coméntalo con tus padres y catequistas:4. Hoy se celebra LA JORNADA DE INFANCIA MISIONERA.
Su lema "TU VIDA, UNA MISIÓN"
“Tu vida, una misión” quiere iluminar un aspecto clave de la vida cristiana: la vocación.
Cada niño es portador de una llamada personal. La misión comienza con el descubrimiento de quién
soy a los ojos de Dios. “Tu vida, una misión” es una propuesta para descubrir que ser misionero no es
solo hacer cosas por los demás, sino ser luz desde lo que soy, vivir con sentido, caminar con Jesús y
dejar huella. Es una invitación a que cada niño se reconozca protagonista, llamado y enviado, con su
estilo, con su voz, con sus manos. Porque el mundo necesita lo que solo tú puedes dar.