lunes, 10 de octubre de 2022
CARLO ACUTIS. CIBERAPÓSTOL DE LA EUCARISTÍA
martes, 4 de junio de 2024
PRÓXIMA CANONIZACIÓN DE CARLO ACUTIS, EL "CIBERAPÓSTOL DE LA EUCARISTÍA"
- El primer milagro en 2013, un niño brasileño que sufría problemas digestivos y una rara anomalía del páncreas se salvó sin cirugía después de que su familia rezara a Carlo, afirma la Iglesia católica.
- El segundo milagro se le atribuye a la curación de una estudiante costarricense que tuvo un traumatismo craneoencefálico luego de sufrir una accidente mientras estaba en Italia. La madre de la joven dejó una carta en la tumba Carlo Acutis. Posteriormente ella comenzó a respirar y a recuperarse, detalla Vatican News.
sábado, 10 de octubre de 2020
CARLO ACUTIS 2006. EL CIBERAPÓSTOL DE LA EUCARISTÍA .15 AÑOS
LA EUCARISTÍA
MI AUTOPISTA HACIA EL CIELO
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| Carlo Acutis 10/10/2020 |
que nos has dado el testimonio ardiente,
del joven Venerable Carlo Acutis,
que convirtió la Eucaristía en el centro de su vida
y la fuerza de su dedicación cotidiana
para que los demás también Te amaran sobre todas las cosas, haz que pueda
formar parte de los Beatos y los Santos de tu Iglesia.
Confirma mi fe,
alimenta mi esperanza,
fortalece mi caridad,
a imagen del joven Carlo,
que, creciendo en estas virtudes,
ahora vive en Ti.
Concédeme la gracia que tanto necesito...
Confío en Ti, Padre,
y en tu amadísimo Hijo Jesús,
en la Virgen María, nuestra dulcísima Madre,
y en la intercesión de Tu Venerable Carlo Acutis.
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
sábado, 30 de agosto de 2025
CARLO ACUTIS BEATO. CANONIZACIÓN 07/09/2025
lunes, 8 de septiembre de 2025
SAN CARLO ACUTIS. CANONIZACIÓN 07/09/2025
Queridos hermanos y hermanas:
En la primera lectura hemos escuchado una pregunta: "[Señor,] ¿y quién habría conocido tu voluntad si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría y enviado desde lo alto tu santo espíritu?" (Sab 9,17). La hemos oído después de que dos jóvenes beatos, Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, fueran proclamados santos, y eso es providencial. En el libro de la Sabiduría, esta pregunta está atribuida precisamente a un joven como ellos: el rey Salomón. Cuando murió David, su padre, él se dio cuenta de que disponía de muchas cosas: el poder, la riqueza, la salud, la juventud, la belleza, el reino. Pero esta gran abundancia de medios le había hecho surgir una pregunta en su corazón: “¿Qué debo hacer para que nada se pierda?
Y había entendido que el único camino para encontrar una respuesta era pedir a Dios un don aún mayor: su Sabiduría, para poder conocer sus proyectos y adherir a ellos fielmente. Se dio cuenta, en efecto, que de ese modo todas las cosas encontrarían su lugar en el gran designio del Señor. Sí, porque el riesgo más grande de la vida es desaprovecharla fuera del proyecto de Dios.
También Jesús, en el Evangelio, nos habla de un proyecto al que adherir hasta el final. Dice: "El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo" (Lc 14,27); y agrega: "cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo" (v. 33). Es decir, nos llama a lanzarnos sin vacilar a la aventura que Él nos propone, con la inteligencia y la fuerza que vienen de su Espíritu y que podemos acoger en la medida en que nos despojamos de nosotros mismos, de las cosas y de las ideas a las que estamos apegados, para ponernos a la escucha de su palabra.
Muchos jóvenes, a lo largo de los siglos, tuvieron que afrontar este momento decisivo de la vida. Pensemos en san Francisco de Asís: como Salomón, también él era joven y rico, y estaba sediento de gloria y de fama. Por eso partió a la guerra, esperando ser nombrado “caballero” y revestirse de honores. Pero Jesús se le apareció en el camino y le hizo reflexionar sobre lo que estaba haciendo. Vuelto en sí, dirigió a Dios una pregunta sencilla: "Señor, ¿Qué quieres que haga?".[1] Y a partir de allí, volviendo sobre sus pasos, comenzó a escribir una historia diferente: la maravillosa historia de santidad que todos conocemos, despojándose de todo para seguir al Señor (cf. Lc 14,33), viviendo en pobreza y prefiriendo el amor a los hermanos, especialmente a los más débiles y pequeños, al oro, a la plata y a las telas preciosas de su padre.
¡Y cuántos otros santos y santas podríamos recordar! A veces nosotros los representamos como grandes personajes, olvidando que para ellos todo comenzó cuando, aún jóvenes, respondieron “sí” a Dios y se entregaron a Él plenamente, sin guardar nada para sí. A este respecto, san Agustín cuenta que, en el "nudo tortuosísimo y enredadísimo" de su vida, una voz, en lo profundo, le decía: "Sólo a ti quiero". Y, de esa manera, Dios le dio una nueva dirección, un nuevo camino, una nueva lógica, donde nada de su existencia estuvo perdido.
En este marco, contemplamos hoy a san Pier Giorgio Frassati y a san Carlo Acutis: un joven de principios del siglo XX y un adolescente de nuestros días, ambos enamorados de Jesús y dispuestos a dar todo por Él. Fuente: ACI prensa.com









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