Para saber y aprender más sobre el E. S. te recomendamos las encíclicas Dominum et Vivificantem (San Juan Pablo II) y Divinum Illud Munus (León XIII), que tratan sobre la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. También te sugerimos que leas el Decenario que compuso Francisca Javiera del Valle.
MEDITAMOS: Estamos en La Última Cena, Jesús ya les ha dado de comer su cuerpo y su sangre y enseñado, para que ellos hagan lo mismo en su nombre: LA EUCARISTÍA.
Judas Iscariote ya se ha marchado para traicionarlo.
Jesús les ha dado el mandamiento nuevo del Amor.
Los apóstoles están asustados y no entienden nada. Ven sufrir a Jesús y no saben que hacer ni que decir.
Al principio de este pasaje del Evangelio, Jesús está respondiendo a una pregunta que le hace Judas Tadeo, no el Iscariote, que ya se ha marchado.
Judas Tadeo ,es primo de Jesús y también un de sus apóstoles y le pregunta:
«Señor, ¿por qué te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?». S. Juan 14, 22
y Jesús le responde lo que ya hemos leído.
Si os fijáis, San Judas lleva un medallón con la imagen de Jesús y esto es porque eran primos y muy parecidos espiritual y físicamente.
Se le representa con una llama en la cabeza porque recibió el Espíritu Santo en Pentecostés.
Jesús sigue explicándoles que, Dios Padre, el Espíritu Santo y Él mismo, son una misma cosa: La Santísima Trinidad. tres personas distintas, un solo Dios verdadero.
Dios nos habita
Es normal que no entendieran nada porque es un Misterio.
Jesús les consuela diciéndoles que más adelante les enviaría al Espíritu Santo y entonces comprenderían muchas cosas que ahora no podían.
Nos lo anuncia también a nosotros: faltan dos semanas para que celebremos Pentecostés.
Ojala que el fuego del Espíritu Santo prenda en nuestros corazones y nos ilumine.
PARA VIVIR:
NO PERDAMOS LA PAZ,
NO PERDAMOS A JESÚS
Jesús nos dice a todos nosotros:
- No tengas miedo a nada porque siempre estoy contigo, cuidándote y acompañándote.
- Pídele al Espíritu Santo que te explique lo que no entiendas, o te parezca difícil.
El E. S. nos enseña todo
- Pídele que te llene con sus dones y te enseñe a Amar.
- La paz es un regalo que Yo te hago:
cuando confías en mí y te abandonas en mis brazos, como hacen los niños pequeños en brazos de sus padres.
Cuando te puedo perdonar después de que hayas acudido al sacerdote para que te perdone tus pecados en mi nombre.
Cuando nos encontramos en la Eucaristía y me comes.
Me haces tan feliz cuando me cuentas tus cosas y escuchas mi voz en tu corazón.
ORACIÓN:
Señor Jesús,
tu eres mi amigo,
me acompañas
y quieres que sea feliz.
Tu Espíritu Santo nos habita,
guía y ayuda para hacer lo que está bien.
Ayúdanos a saber escucharlo
en lo más profundo de nuestro corazón,
en el silencio de la Oración. Amén
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio y comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
Dios vive en nuestros corazones. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están activos en nosotros. Es un pensamiento sorprendente para saborear.
El efecto de la presencia de Dios es la paz. La paz en nuestros corazones, esparce paz para nuestras comunidades y es la fundación para la paz en el mundo.
Estas palabras son parte de la profunda despedida de Jesús en la Última Cena. El día siguiente verá la inmensa ofrenda de su amor en la Cruz, un Amor que permanece sin cambios, ayer, hoy y para siempre. Este amor incondicional llama a un “Sí” incondicional.
Señor, ayúdame a superar mi culpa, mi vergüenza y mi temor. Necesito Tu ayuda para abrir totalmente las puertas más profundas de mi corazón, de modo que mi trascendente Dios pueda instalar ahí su morada.
Jesús procura preparar suavemente a los discípulos, para el día en que ya no estará junto a ellos en su forma corpórea. No como nosotros, que sabemos la historia, ellos no sabían lo que iba a pasar, y están confundidos. Dios nos ayuda a crecer, incluso en tiempos de confusión.
Tenemos que hacer lo posible para que lo que nos diga Jesús cuando rezamos o cuando vamos a misa o cuando hacemos cosas en común con el resto de personas, sepamos escuchar a Jesús para responder a la pregunta: “Jesús, ¿Qué quieres de mi?”.
Vamos a pensar ¿Crees que hoy en día hay mucho ruido, tenemos la cabeza embotada con demasiadas cosas que suenan a nuestro alrededor, sin saber a cual acudir? ¿Dónde encontramos los cristianos el silencio?
Es importante que cuidemos el silencio, así que esta semana vamos a tomar un compromiso para encontrar momentos de paz y de silencio que son tan importantes para pode escuchar aquello que es más importante.
Por eso, Jesús invita a sus seguidores a que no se amarren a su presencia física; para que estén abiertos a una forma más profunda de relacionarse con Él. En la Oración, en el silencio podemos escuchar lo que Dios quiere de nosotros.
duele inmensamente la traición de Judas. Sabe que le va a entregar para que le maten. Sabe todo lo que va a sufrir en la cruz.Mira a sus apóstoles y sabe que ya no volverá a estar tranquilamente con ellos. quiere decirles lo mucho que les quiere. Cuando uno sabe que va a morir quiere decir a sus seres queridos aquello que le parece más importante para que no lo olviden nunca. "Amaos unos a otros como yo os he amado" Jesús es nuestro modelo: Nos amó hasta la muerte y muerte de cruz. Nos enseñó a perdonar, perdonando a sus verdugos. Nos enseñó a servir, sirviendo. Nosotros solos, por nuestras propias fuerzas, no podemos ni sabemos amar como Él. ¡Pero no estamos solos! Jesús nos da sus fuerzas y su gracia en los sacramentos. Nos habla y nos enseña.
PARA LA VIDA: si somos de Jesús, estamos aquí para sanar, no para hacer daño. Vivimos en este mundo para AMAR, no para odiar. Estamos aquí para construir no para destruir. Luchemos por amar como Jesús nos ama; y esto es sacar lo mejor de nosotros mismos y ponerlo al servicio de los demás...así reconocerán que somos cristianos hermanos. Jesús nos mueve a AMAR. Para llevar la misericordia, el perdón, la paz y el mismo amor de Jesús a los demás.
¡SOLO SERÁS FELIZ, AMANDO!
ORACIÓN:
Si trabajas, trabaja con amor.
Si hablas, habla con amor. Si callas, calla con amor. Si corriges, corrige con amor. Si ayudas, ayuda con amor. Si cantas, canta con amor. Si descansas, descansa con amor. Si gritas, grita con amor. Si perdonas, perdona con amor. Si te entregas, entrégate con amor.
Si te arrodillas, arrodíllate con amor.
Si abrazas, abraza con amor.
Si compartes, comparte con amor.
Si escuchas, escucha con amor.
Si lees, lee con amor.
Si vives, vive con amor.
Si das, da con amor.
Si creas, crea con amor.
Si te abres, ábrete con amor.
Si acoges, acoge con amor.
Si oras, ora con amor....
Me lo dijiste Tú,
y aquí estoy así, Señor,
con amor.
Cantamos: La Eucaristía
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio y comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
En su última cena, Jesús ha estado constantemente revelando su amor por sus discípulos. Sin embargo el corazón de Judas está embrutecido de codicia. Se mueve desde la luz hacia el interior de la sombra de la tierra, en la noche. El odio reemplaza el amor, la traición reemplaza una amistad comprometida.
Señor, como Judas, yo puedo alejarme de Tí, atraído por mi manera propia y autónoma. En este lugar de oración, deja que me recline en tu Corazón como lo hizo tu discípulo bien amado. Que pueda yo, por tanto, estar en sintonía con los verdaderos latidos de Dios, y creer de manera constante en el vivir de un modo amoroso.
Jesús nos dice:
¡Solo serás feliz, amando!
Todos sabrán que eres mi amigo si quieres a tu familia, a tus amigos, vecinos…
Y alucinarán cuando vean que quieres y perdonas a los que te caen mal, te molestan o son injustos contigo.
¿Recuerdas las obras de Misericordia?:
«Tener paciencia con los defectos de los demás»,
lo que te pone nervioso de tus hermanos,
tus padres, amigos… No te enfades Respira hondo y sonríe y yo sonreiré contigo.
¿Qué tal si lo intentamos esta semana? Yo te ayudaré.
2. Aprende y colorea:
3. Ve el vídeo " Cimientos de amor" y comenta con tus padres y catequistas:
Mis ovejas escuchan mi voz: Jesús dice que sus ovejas le escuchan. Es una buena oportunidad para pensar si de verdad escuchamos a Jesús, si tenemos en cuenta en lo que hacemos en nuestras vidas lo que Jesús nos dice.
Yo las conozco: Jesús dice que nos conoce a cada uno de nosotros. ¡Qué bonito es darse cuenta de que Jesús sabe de todos nosotros de forma personal, nos conoce a cada uno de nosotros!
Yo les doy la vida eterna: Jesús nos vuelve a recordar su muerte y resurrección por nosotros. No quiere que nunca olvidemos la verdadera razón de ser cristianos. No somos cristianos porque Jesús hubiese sido un hombre majo, sino porque es el Hijo de Dios y entregó su vida por nosotros.
Mi Padre es más que todas las cosas: nunca deja Jesús de recordarnos que a quien debemos mirar es a su Padre, que Él es el enviado de su Padre. Y que no hay nada mejor que su Padre.
Yo y el Padre somos UNO (la misma cosa): no se puede separar a Jesús de Dios. Jesús no fue un ídolo o un líder religioso o político. O un famoso. Jesús fue, es y será el Hijo de Dios y está vivo y vive entre nosotros, porque resucitó y venció a la muerte. Así todos nosotros podemos liberarnos de las cosas que nos pueden hacer caer en hacer cosas que hacen daño a los demás y que sabemos que no están bien.
PARA VIVIR: Jesús compara a los cristianos con un rebaño. Somos ovejas del Buen Pastor que es Jesús.
Jesús es presentado por los primeros cristianos como un Pastor Bueno. Y lo es porque nos conoce, nos quiere, le seguimos y apreciamos su voz. Es más, sabemos que dio su vida por nosotros, y que allí donde vayamos, nos acompañará. Es un Pastor Bueno, porque se desvive por sus ovejas.
- ¿Recuerdas algo que hayas realizado con tu Parroquia y con el Pastor de tu comunidad parroquial?
ORACIÓN:
Gracias Jesús amigo,
por ser un Pastor Bueno
que nos conoces y nos cuidas.
Ayúdame a escuchar siempre tu voz
y a no separarme de tí. Amén.
Cantamos Yo soy el Buen Pastor
ACTIVIDADES:
1. Vuelve a leer o ver el Evangelio y comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
“La oveja que me pertenece escucha mi voz…” No es fácil escuchar: nos distraemos por las cosas a nuestro alrededor, o nos enfocamos tanto en lo que queremos decir, que es difícil tener la apertura para escuchar a otras personas. También eso requiere tiempo y yo puedo estar con prisa. ¿Hay personas a quienes debo dar mi tiempo para escucharlas?
Todo esto es también verdadero para escuchar a Jesús. Dios ha dispuesto para que la voz de Dios esté cerca y a mano en las Escrituras. Pero eso requiere tiempo para leer, volver a leer, ponderar, meditar, de manera que la palabra de Dios penetre y se nos permita escuchar “su voz” que habla de paz, y que nos enseña y consuela. “Habla, Señor, que tu siervo/a escucha”.
Señor, una vez más tus palabras consuelan nuestros corazones dolientes. Tú nos conoces; nos entregas tu mejor regalo, que es la vida eterna; Tú nos defenderás de cualquiera que trate de separarnos de Ti. ¿Qué más podríamos pedir?
A mi lado está la invitación para seguirte. Pero, ¿Me considero tu seguidor/a? Mi oración diaria me ayuda a tenerte siempre a mi vista, a escuchar tu voz y a profundizar la relación que existe entre nosotros. Te agradezco por estos tiempos llenos de Gracia.
Aquellos que se identifican con Jesús oyen su voz y llegan a conocerlo y confiar en Él. Se enamoran, deseando solo estar en relación con Él.
Señor, gracias porque siempre me has conocido. Estoy para siempre sostenido/a por tus manos en una relación profunda e íntima. Oro por esas personas enfermas que ya no reconocen a quienes aman y por quienes son sus cuidadores/as. Sé su Buen Pastor en el valle de la oscuridad.
2. Aprende y colorear:
3. Ve el vídeo "Reconexión" y comenta con tus padres y catequistas:
MEDITAMOS: "Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua".
Pedro es muy impulsivo y no siempre tiene fuerzas para hacer lo que quiere y es débil (como nosotros).
Jesús le pregunta tres veces si le ama, borrando las tres veces que le negó. Y le da el encargo de cuidar a sus ovejas. La fuerza para mantenerse fuerte y fiel la recibe de Jesús resucitado. También la recibimos nosotros cuando acudimos a los sacramentos. Solos nada podemos, con Jesús lo podemos todo.
PARA LA VIDA: "Señor tu lo sabes todo; Tú sabes que te amo"
Sé que aunque tienes muchos deseos de portarte bien, no siempre lo consigues y te equivocas muchas veces, como San Pedro.
"Pero Tú sabes que te quiero"
Confía en mi y en mi misericordia.
Yo te daré la gracia para hacer el bien.
Me doy como alimento en la Eucaristía para mantenerte fuerte.
Te perdono y te limpio de tus pecados en el sacramento de la penitencia.
No tengas miedo y confía en mi.
San Pedro rema y nos guía siguiendo las indicaciones de Jesús que lleva el timón y que empuja los peces a la barca.
El Papa Francisco es el sucesor de San Pedro y es el que nos guía ahora, ayudado por los obispos, sucesores de los apóstoles. Vemos "Recen por mi"
Vemos San Pedro:
ORACIÓN:
¡Gracias Jesús por ser mi amigo!
Tu conoces todo,
y sabes que te quiero.
Haz que sepa verte
en lo que me acontece.
Que tu Espíritu Santo
me guíe y fortalezca,
para siempre hacer
lo que tu quieras.
Gracias porque tu voz nos desborda,
nos eleva y lanza hacia Ti.
Tu nos acoges, alimentas y das calor.
Siempre, ¡gracias! Amén.
Cantamos "Pescadores de hombres":ACTIVIDADES:
1. Vuelve a leer o ver el Evangelio y comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
“¡Es el Señor!”. Los Discípulos queridos reconocen al amistoso y servicial hombre que estaba a la orilla del lago. Sin embargo, él todavía no ha revelado quién es a Simón Pedro y a los otros.“Es el Señor”. Sí,son palabras de reconocimiento, pero mucho más: mirando con los ojos de la fe. Su reconocimiento estimula a los otros a reconocer a Jesús resucitado con los ojos de la fe.
¿Existen momentos en tiempos de necesidad cuando la ayuda parece venir de una fuente desconocida y en que sentimos la presencia de Dios? La inesperada pesca de peces fue una momento así para sus discípulos. Ora para tener la luz para reconocer un momento como ese en el pasado reciente.
¿Has sentido alguna vez que Jesús te dice que sigas adelante, sin miedo, ante una mala experiencia o un fracaso en alguna situación de tu vida o una decepción?
¿Cómo notas la presencia de Jesús en tu día a día en tu vida? ¿Qué te dice Jesús, cómo camina a tu lado?
Nos comprometemos esta semana a hacer ORACIÓN, y en el silencio escuchar lo que nos quiere decir en este momento de nuestra vida.
2. Aprende y colorea:
3. Ve el siguiente vídeo y coméntalo con tus padres y catequistas "Auténticos":4. Realiza el puzzle: