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domingo, 9 de noviembre de 2025

JESÚS PURIFICA EL TEMPLO. FIESTA DE LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN. XXXII DOMINGO TO-C

Os dejamos el Evangelio según San Juan 2, 13-22:
MEDITAMOS: Pincha para ver PARA NIÑOS/AS en nuestro blog AQUÍ.
A menudo en nuestras ciudades hay estatuas y monumentos, o nombres de calles, de las que sabemos solamente eso, el nombre, pero no conocemos su historia ni la razón por la cual han merecido ser destacadas de ese modo: oímos, leemos o decimos esos nombres, pero no significan nada para nosotros, ni vemos qué relación pueden tener con nuestra vida.
La escena en la plaza de los gentiles nos sigue sorprendiendo. Los cambistas eran necesarios para el trueque de la moneda común por la moneda del templo, para poder llevar así a cabo la ofrenda prescriptiva. Los vendedores daban la posibilidad de que los peregrinos o fieles pudieran comprar animales para hacer sus ofrendas. El celo por la Casa de Dios devora a Jesús, en el sentido de que quiere reconducir un culto y unas ofrendas que se habían convertido en objeto de comercio pero no en conversión de los corazones. El templo era el lugar en el que se guardaba la ley, lugar de encuentro de Dios con el hombre. No podía convertirse en lugar de intercambio y casa de ladrones
El nuevo templo será el Cuerpo de Jesús, cuerpo destrozado y glorificado. Templo que nos permite una relación de filiación con Dios y de fraternidad con nuestros semejantes, en la que no cabe, bajo ningún concepto, ningún tipo de abuso. A través del bautismo nosotros nos convertimos en templo y morada de Dios.
Te alabamos y te bendecimos, Señor, por mostrarnos la auténtica manera de relacionarnos contigo: en espíritu y en verdad.

Hoy celebramos la fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán. Una fiesta que, cuando cae entre semana, pasa prácticamente desapercibida; pero este año, al coincidir con el domingo, por su importancia sustituye a la celebración habitual del domingo. Sin embargo, pocos sabrían decir la razón, y tampoco qué relación puede tener con nuestra vida ordinaria, como cristianos.
BASÍLICA DE SAN JUAN DE LETRÁN. ROMA

La Basílica de San Juan de Letrán es una de las cuatro Basílicas mayores de Roma. Fue regalada al Papa por el Emperador Constantino para que levantase en ella la Catedral de Roma. Y se celebra su dedicación o consagración porque, al ser la sede del Papa como Obispo de Roma, es considerada como ‘la cabeza’ de todas las iglesias del mundo católico, que están unidas a ella.

Pero el sentido de esta fiesta va más allá de lo que son y significan los edificios, por muy venerables que sean. La Dedicación de la Basílica de Letrán nos invita a reflexionar sobre el ‘templo’ que somos y formamos todos los cristianos, como hemos escuchado en la 2ª lectura: “Sois edificio de Dios. ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Ese templo sois vosotros”.

La Iglesia es más que los templos o edificios de piedra donde se reúnen los cristianos. La Iglesia es la ‘asamblea’ (esto significa la palabra ‘Ecclesia’), la comunidad de creyentes que da testimonio de su fe en el corazón del mundo. Esto nos lleva a pensar si somos conscientes de que cada uno de nosotros somos parte del templo de Dios, y tenemos una corresponsabilidad, con los demás miembros, de cuidar este templo de Dios que somos y formamos entre todos. ¿Me siento ‘Iglesia’, o sólo que ‘pertenezco a’ la Iglesia? ¿Tengo conciencia de ser Iglesia diocesana, de ser parroquia?

Y esto nos lleva a otro aspecto de la celebración de la Dedicación de la Basílica de Letrán, que cobra mayor relieve ahora que se está empezando a poner en práctica todo lo reflexionado en el Sínodo sobre la Sinodalidad, que finalizó en octubre de 2024. La sinodalidad significa que, como Iglesia, dentro de la diversidad de sus miembros, debemos caminar no sólo ‘juntos’ sino unidos, cada uno según su vocación, con diferentes funciones, pero una única misión: evangelizar para ir construyendo el Reino de Dios. De ahí la llamada que también hacía San Pablo: “Conforme a la gracia que Dios me ha dado, yo, cómo hábil arquitecto, puse el cimiento, mientras que otro levanta el edificio. Mire cada cual cómo construye”. ¿Me siento unido a otros miembros de la Iglesia? ¿Valoro los carismas y funciones de otros grupos, movimientos, asociaciones…? ¿Cómo estoy construyendo yo la Iglesia, cuál es mi compromiso?

Y un tercer aspecto de la celebración de la Dedicación de la Basílica de Letrán es el significado de la palabra ‘dedicación’, que quiere decir que tiene un fin determinado. Todo el ‘templo’ que es la Iglesia, representada hoy en la Basílica de Letrán, está dedicada a la evangelización, es su fin y razón de ser. Y por eso en el Evangelio hemos escuchado el signo que realizó Jesús en el templo de Jerusalén, cuando “encontró en el templo a los vendedores, cambistas… y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, y les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre»”. Los vendedores y cambistas tenían en su origen un sentido: propiciar las ofrendas de los fieles para adorar a Dios; pero eso, con el paso del tiempo, se había ido convirtiendo en ‘un mercadeo’. El signo de Jesús es una llamada para que hoy pensemos qué tenemos que ‘echar fuera’, de cada uno de nosotros y del conjunto de la Iglesia: costumbres, maneras… que quizá hace tiempo sí tuvieron un sentido válido, pero que hoy en día suponen un freno e incluso un obstáculo para la misión evangelizadora.
La celebración de la Dedicación de la Basílica de Letrán tiene mucho que ver con nuestra vida cristiana. Es una ocasión de reavivar nuestra conciencia de ‘ser Iglesiay de la misión a la que debemos dedicarnos los ‘templos’ que somos todos y cada uno de los bautizados
Que el Espíritu Santo nos haga crecer en sinodalidad, para que, unidos como Iglesia, construyamos el Reino de Dios.
Fuente: ACG
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones
  • Contesta:
  • • ¿Qué está pasando en el templo?
    • ¿Por qué Jesús se enfada?
    • ¿Qué quiere decir cuando llama al templo “la casa de mi Padre”?
  • Reflexión:
  • Este pasaje enseña que Jesús se enfadó porque el templo de Dios se había convertido en un mercado de dinero en lugar de un lugar para orar y adorar a Dios. Para los niños/as, el significado es que debemos mantener nuestros corazones "limpios" y "llenos de amor" para que Jesús pueda estar allí, en lugar de dejar que cosas como el enojo, la codicia o la indiferencia ("como un mercado") ocupen su lugar.
    El templo es tu corazón: La Biblia dice que nuestros cuerpos son como templos donde vive el Espíritu de Dios. Esto significa que debemos cuidar nuestro corazón y que no debemos permitir que cosas malas como la mentira, el enojo o la envidia se instalen en él.
    Hay que hacer una "limpieza": Si hay algo en nuestros corazones que no agrada a Dios, debemos pedirle ayuda para limpiarlo y hacerlo nuevamente un lugar de amor y alegría.
    Jesús es el verdadero templo: Jesús dijo que si destruían el templo (su cuerpo), Él lo reconstruiría en tres días. Esto significa que Él es más importante que cualquier edificio y que, después de su muerte, su cuerpo resucitó. Esto nos enseña que Jesús es el verdadero lugar de encuentro con Dios y que tenemos que confiar en Él, como en la lectura del Evangelio.
    En silencio o en grupo:
    • ¿Qué cosas “ensucian” hoy el templo de Dios que es mi corazón?
    • ¿Qué “mercados” o distracciones hay en mi vida que me alejan de Jesús? (por ejemplo: redes sociales, egoísmo, pereza, orgullo…)
    • Jesús no destruye el templo, lo limpia. ¿Qué cosas necesita limpiar hoy en mí?

    Frase clave para meditar:

    “No conviertan en un mercado la casa de mi Padre.”
  • Oración:
  • Señor Jesús,
    a veces mi corazón se llena de ruido,
     egoísmo y distracciones.
    Ven con tu fuerza y tu amor
    a limpiar todo lo que me aleja de ti.
    Quiero que mi vida sea una casa donde tú vivas,
    donde reine tu paz. Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:
  • En silencio.
    Imagina a Jesús entrando en tu corazón y dejando todo limpio y en orden.
    Siente la paz de tener un corazón preparado para Dios.

    Puedes repetir suavemente en silencio:
    “Jesús, haz de mi corazón tu templo.”
  • Me comprometo:
  • Piensa en un gesto concreto para llevarlo a cabo en semana:
    💡 Por ejemplo:
    • Ordenar mi espacio de oración o mi habitación como signo de limpieza interior.
    • Evitar una distracción que me aleja de Dios.
    • Pedir perdón a alguien con quien he sido injusto.
2. Colorea:
3. Hoy se celebra el DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA 
Con el lema “Tú también puedes ser santo” la campaña invita a conectar la santidad con el hoy de nuestras vidas.

Se celebra el 9 de noviembre, día que estableció el papa Francisco a partir de 2025 para conmemorar a los santos, beatos, venerables y siervos de Dios en las Iglesias particulares.

“En todos los amigos y amigas de Dios encontrarás cada día la inspiración que necesitas para llevar una vida de santidad”.
El secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia invita a conectar la santidad con el día a día de nuestras vidas. Precisamente, el 9 de noviembre, día de la dedicación de la Basílica de Letrán, es la jornada establecida por el papa Francisco para conmemorar a partir de 2025 a los santos, beatos, venerables y siervos de Dios en las Iglesias particulares.
4. Realiza el puzzle:
Cantamos "Piedras vivas"
EN SINODALIDAD CONSTRUIMOS
LA IGLESIA DEL REINO DE DIOS

lunes, 8 de septiembre de 2025

SAN CARLO ACUTIS. CANONIZACIÓN 07/09/2025

Desde ayer es ya SAN CARLO ACUTIS (1991-2006), "EL CIBERAPÓSTOL DE LA EUCARISTÍA". Fue canonizado junto a SAN PIER GIORGIO FRASSATI (1901-1925), conocido como "EL HOMBRE DE LAS BIENAVENTURANZAS", En el Vaticano. Han sido las primeras canonizaciones del Papa León XIV.
Os dejamos la celebración de la Canonización que transmitió la 13tv desde la Plaza de San Pedro:

HOMILÍA DEL PAPA LEÓN XIV:



Queridos hermanos y hermanas:

En la primera lectura hemos escuchado una pregunta: "[Señor,] ¿y quién habría conocido tu voluntad si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría y enviado desde lo alto tu santo espíritu?" (Sab 9,17). La hemos oído después de que dos jóvenes beatos, Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, fueran proclamados santos, y eso es providencial. En el libro de la Sabiduría, esta pregunta está atribuida precisamente a un joven como ellos: el rey Salomón. Cuando murió David, su padre, él se dio cuenta de que disponía de muchas cosas: el poder, la riqueza, la salud, la juventud, la belleza, el reino. Pero esta gran abundancia de medios le había hecho surgir una pregunta en su corazón: “¿Qué debo hacer para que nada se pierda?

Y había entendido que el único camino para encontrar una respuesta era pedir a Dios un don aún mayor: su Sabiduría, para poder conocer sus proyectos y adherir a ellos fielmente. Se dio cuenta, en efecto, que de ese modo todas las cosas encontrarían su lugar en el gran designio del Señor. Sí, porque el riesgo más grande de la vida es desaprovecharla fuera del proyecto de Dios.

También Jesús, en el Evangelio, nos habla de un proyecto al que adherir hasta el final. Dice:
 "El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo" (Lc 14,27); y agrega: "cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo" (v. 33). Es decir, nos llama a lanzarnos sin vacilar a la aventura que Él nos propone, con la inteligencia y la fuerza que vienen de su Espíritu y que podemos acoger en la medida en que nos despojamos de nosotros mismos, de las cosas y de las ideas a las que estamos apegados, para ponernos a la escucha de su palabra.

Muchos jóvenes, a lo largo de los siglos, tuvieron que afrontar este momento decisivo de la vida. Pensemos en san Francisco de Asís: como Salomón, también él era joven y rico, y estaba sediento de gloria y de fama. Por eso partió a la guerra, esperando ser nombrado “caballero” y revestirse de honores. Pero Jesús se le apareció en el camino y le hizo reflexionar sobre lo que estaba haciendo. Vuelto en sí, dirigió a Dios una pregunta sencilla: "Señor, ¿Qué quieres que haga?".[1] Y a partir de allí, volviendo sobre sus pasos, comenzó a escribir una historia diferente: la maravillosa historia de santidad que todos conocemos, despojándose de todo para seguir al Señor (cf. Lc 14,33), viviendo en pobreza y prefiriendo el amor a los hermanos, especialmente a los más débiles y pequeños, al oro, a la plata y a las telas preciosas de su padre.


¡Y cuántos otros santos y santas podríamos recordar! A veces nosotros los representamos como grandes personajes, olvidando que para ellos todo comenzó cuando, aún jóvenes, respondieron “sí” a Dios y se entregaron a Él plenamente, sin guardar nada para sí. A este respecto, san Agustín cuenta que, en el "nudo tortuosísimo y enredadísimo" de su vida, una voz, en lo profundo, le decía: "Sólo a ti quiero". Y, de esa manera, Dios le dio una nueva dirección, un nuevo camino, una nueva lógica, donde nada de su existencia estuvo perdido.

En este marco, contemplamos hoy a san Pier Giorgio Frassati y a san Carlo Acutis: un joven de principios del siglo XX y un adolescente de nuestros días, ambos enamorados de Jesús y dispuestos a dar todo por Él.                                                                  
Fuente: ACI prensa.com


JÓVENES MODELOS DE SANTIDAD
PARA NUESTROS JÓVENES

domingo, 31 de agosto de 2025

HACER EL BIEN SIN ESPERAR NADA A CAMBIO. XXII DOMINGO TO-C

Lecturas Misa
AQUÍ.
Os dejamos el Evangelio según San Lucas 14, 1. 7-14:
MEDITAMOS:
Jesús está en casa de un fariseo, invitado a comer. Observa cómo los invitados buscan los primeros puestos. Entonces les dice que no se sienten en los lugares de honor, porque quizá llegue alguien más importante y tengan que cederle el puesto. En cambio, si se sientan en el último lugar, el dueño los invitará a subir más arriba.
Y concluye: “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.
También invita a no dar banquetes solo a amigos o ricos que puedan devolver la invitación, sino a los pobres, enfermos y marginados, porque ellos no podrán pagarte, pero Dios te recompensará.
PARA LA VIDA:
Jesús, le dice al que le hizo la invitación para comer, que no invite a amigos y familiares ricos que, a su vez, le devolverán con otra invitación, sino que debe invitar a aquellos que no pueden retribuirle: los pobres, los lisiados, los cojos, los ciegos, los que nadie invita. La retribución la tendrá cuando resuciten los muertos, en el Reino. Esta enseñanza de Jesús nos invita a nosotros a no ser interesados cuando hacemos un favor o prestamos un pequeño servicio a alguien. En este mundo sembramos, pero después, al final, recogeremos los frutos.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
haz mi corazón puro 
y santo ante ti,
manso y humilde de corazón,
semejante al tuyo.
Que yo sea pequeño para que tú crezcas
y, mientras voy disminuyendo,
no me dejes creerme mejor que los demás.
Quiero hacer tu voluntad siempre.
Aquí estoy Señor,
desde mi debilidad hazte mi fortaleza,
cuando sea soberbio,
transfórmame en persona de paz y bondad
dándote la mayor gloria y honra a ti único Salvador. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
  • Contesta:
  • - ¿Quiénes espiaban a Jesús?
    - ¿Qué día y dónde fue invitado Jesús?
    - ¿A qué fue invitado?
    - ¿Qué hacían los convidados a la cena en la que Jesús fue invitado, también?
    - ¿Cuál fue la observación que hizo Jesús sobre los convidados?
    - ¿Qué parábola les dijo Jesús a los convidados?
    - ¿Cuál es la recomendación al participar en un evento?
    - ¿Qué le recomienda Jesús al fariseo que lo invitó?
  • El texto:
    Lucas comienza relatando la visita de Jesús a casa de un fariseo, señalando tres características: este es uno de los Jefes de los fariseos, fue invitado a comer, ósea a un banquete, y resalta que era día sábado. Recordemos que para los judíos de ayer y de hoy, el sábado es un día sagrado. También Lucas hace un énfasis que el Señor observaba como los invitados elijan los mejores puestos. He aquí la recomendación de Jesús a los convidados, que al ser invitados a cualquier evento público (aquí, él dice a un banquete de boda) seamos prudentes y actuemos con sencillez, esperando ser nosotros reconocidos y ubicados en el lugar que nos corresponda y jamás ser nosotros mismos los que pretendamos ser jueces repartidores de honra y superioridad para bienestar propio.
    Jesús invierte el orden humano de pensar y actuar. No confundamos la humildad con dejarse aplastar y destruir, la humildad no es una auto degradación, sino es un reconocimiento de tus capacidades y ponerlas en práctica al servicio de los demás, además de reconocer sus limitaciones, sus pecados y buscar la ayuda para trabajar nuestra conversión.
    Estamos invitados a conocernos a nosotros mismos y no caer en falsos escrúpulos, creernos más santos y perfectos que los demás, no ser merecedor de ningún bien, más que ser agradecidos y con sencillez aceptar el amor misericordioso de Dios. Aprendamos a ser sencillos con los demás y vivir con la humildad de sabernos pecadores perdonados.
  • Reflexión: me ayudo de las siguientes preguntas:
  • • ¿Busco ser siempre el primero, que me reconozcan, que me aplaudan?
    • ¿Qué siento cuando no me toman en cuenta o no me dan un lugar especial?
    • Jesús me invita a vivir la humildad, ¿qué significa para mí ser humilde hoy?
    • ¿A quiénes excluyo o ignoro en mi vida (en la escuela, en el grupo, en redes sociales)?

    💡 Dinámica:
    Vamos a pensar en silencio, en un momento en el que quise “ser el primero” (un concurso, un partido, un post con likes). 
    Ahora vamos a compartir cómo me sentí cuando no logré esa atención. Así vamos conectando con lo que Jesús nos enseña hoy.
  • Oración: Podemos orar con frases como:
  • • “Jesús, enséñame a ser humilde y sencillo”.
    • “Dame un corazón que se fije en los demás antes que en mí”.
    • “Ayúdame a invitar a los que nadie invita”.

    Se puede terminar con una oración en común:
    “Señor, quita de mí 
    el orgullo y el deseo 
    de ser el primero. 
    Hazme feliz en servir, 
    compartir y amar”Amén.
  • Interiorizo La Palabra de DiosImagina que Jesús está en la mesa contigo y te dice:
    • “El último lugar es el que más se parece al mío, porque yo vine a servir”.
  • • Esta frase lo envuelve todo en mi oración de este día ante la presencia del Señor, "porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido"
    👉 Me quedo un momento en silencio, dejándome mirar por Él.

  • Me comprometo
  • • En el colegio o en el grupo, ceder mi lugar o mis privilegios a otro.
    • Hacer un pequeño gesto de servicio en casa sin esperar reconocimiento.
    • Invitar o acercarme a alguien que normalmente es excluido.
    • A lo largo de la semana revisaré mi comportamiento dentro y fuera de las actividades de fe, y pondré la atención cuando quiera sobresalir a costa de opacar y hacer a un lado a los demás.
2. Aprende y colorea:
3. Ve el vídeo "¿De qué lado estás?" Después coméntalo con tus padres y catequistas:
4. Realiza el puzzle:
 Cantamos "Jesús estoy aquí"
¡SER HUMILDE 
NO ES SER MENOS,
SINO TENER 
EL CORAZÓN DE JESÚS!

domingo, 22 de junio de 2025

CORPUS CHRISTI 2025 DÍA DE LA CARIDAD -C

 

Lecturas misa AQUÍ.

Os dejamos el Evangelio según S. Lucas 9, 11b-17:
MEDITAMOS:
DÍA DE LA EUCARISTÍA
EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO
En esta fiesta recordamos que Jesús se queda con nosotros en la Eucaristía, en el pan y el vino consagrados.
Cuando vamos a Misa, el pan ya no es solo pan. Es el Cuerpo de Jesús. Y el vino ya no es solo vino, sino su Sangre. Jesús mismo nos lo enseñó en la Última Cena cuando dijo: “Esto es mi cuerpo… esta es mi sangre.”
¿Y sabes qué? Jesús quiso quedarse así para estar muy cerquita de nosotros. No solo nos habla, no solo nos escucha… 
¡Jesús quiere vivir dentro de nuestro corazón!
PARA VIVIR:
DADLES VOSOTROS DE COMER
Hoy, en el Evangelio, algunas personas comparten su comida con Jesús. Y Jesús multiplica lo poco que ellos ofrecen para alimentar a miles. Esto también pasa en la Misa: Jesús toma lo poquito que somos y lo convierte en algo grande.
Cuando comulgamos, no es un símbolo. Es Jesús de verdad. Él entra en nuestro cuerpo para hacernos más parecidos a Él: más amables, más generosos, más santos.
En la Misa, Jesús se hace presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
cuando el sacerdote consagra el Pan y el Vino
ORACIÓN
Señor Jesús, 
a veces creo 
que no tengo nada valioso 
para darte. 
Pero hoy me doy cuenta 
de que tú puedes hacer mucho 
con lo poco que tengo. 
Te entrego mis talentos, 
mi tiempo, mi amor. 
Enséñame a compartir 
como tú lo hiciste, 
sin miedo, confiando 
en que tú multiplicas 
todo lo que se da con el corazón. Amén.




ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres las siguientes cuestiones:
  • Contesta:
  • ¿Cómo comienza el relato? ¿Qué hacía Jesús con quienes se acercaban a él?
    ¿Qué ocurrió al caer la tarde? ¿Qué le dicen los apóstoles a Jesús?
    ¿Cuál es la respuesta y pedido de Jesús a sus apóstoles?
    ¿Cuántos panes y pescados dicen tener? ¿Cuántas personas había?
    ¿De qué forma hace sentar Jesús a la gente?
    ¿Qué hace con el pan y el pescado?
    ¿Y qué ocurrió luego? ¿Cuánto sobro?
  • El texto
  • Es la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, también conocida como la Fiesta de Corpus Christi, que traducido del latín quiere decir “Cuerpo del Señor”. La principal finalidad de esta festividad es proclamar y aumentar la fe de los cristianos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento. En algunas Diócesis la celebración de esta festividad se lleva a cabo el jueves posterior a la solemnidad de la Santísima Trinidad, mientras en que otras la fiesta ha sido trasladada al domingo siguiente.

    El evangelio que leemos en esta oportunidad es del evangelista San Lucas, que nos presenta la multiplicación de los panes. Recordemos que este suceso está relatado en los cuatro evangelios, lo que nos da una idea de lo impresionante que resulto este hecho en aquel momento. A la vez que podemos decir que es uno de los milagros de Jesús que más testigos presenciaron.
    Procesión Corpus Christi. Linares

    Esto sucedió luego de la misión de los doce, que Jesús les había encomendado de ir pueblo por pueblo anunciando la Buena Noticia. Es por esto mismo que una gran multitud los seguía y acompañaba. Jesús no era indiferente a esta situación, al contrario, los recibe y les habla del Reino de Dios. La predicación de Jesús iba acompañada de curaciones a enfermos. Es decir que en este relato no solo tenemos el “gran milagro” de la multiplicación, sino también otros milagros como lo son las curaciones.
    Corpus Christi. Linares

    Al caer la tarde, la preocupación de los discípulos aumenta, se preguntaban que comería la multitud, y donde pasarían la noche. Es importante el dato que nos aporta el evangelista, se hallaban en un desierto: aquí la comida es escasa porque la presencia de animales y cultivos es escasa. Sumándole a esto, que las poblaciones más cercanas se hallarían a varios kilómetros.

    Ante esta situación, la primera solución que se les ocurre a los discípulos es deshacerse del problema, pidiéndole a Jesús que despida a la multitud para que estos vayan a otras ciudades en busca de comida y reposo.

    Pero Jesús no es indiferente a lo que vive y siente cada uno de estos hombres y mujeres que lo siguen y que hasta se olvidan de comer con tal de escuchar sus palabras. No es necesario que nadie se vaya. Jesús no excluye a nadie, por eso dice a sus apóstoles: “Dadles vosotros de comer”. Imaginemos el susto con el que habrán reaccionado estos. En sus manos cinco panes y dos pescados, rodeados de 5.000 personas a las que debían alimentar. La opción de ir a comprar pan no era posible, ya que era de noche y se encontraban en medio del desierto. Los discípulos no lograron encontrar solución al problema.

    Es Jesús quien toma la iniciativa, y lo hace a partir de lo poco que tiene en sus manos; cinco panes y dos pescados.
    En cada MISA, Jesús, Pan de Vida,
    se parte y se reparte
    Jesús toma el pan y los pescados, lo bendice, lo parte y lo entrega. Por medio de estas tres acciones, logra transformar una lógica del descarte en una lógica de comunión, en una lógica de comunidad. Estos gestos nos recuerdan a la eucaristía, que mediante estos mismos gestos se ofrece a los hombres.

    Podemos imaginarnos cómo iban pasando de mano en mano los panes y los peces hasta llegar a los más alejados. Jesús logra generar una corriente entre los suyos, todos iban compartiendo lo propio, convirtiéndolo en don para los demás y así fue como comieron hasta saciarse, e increíblemente sobró.
  • Reflexión: Piensa las palabras, frases o acciones del texto que por alguna causa te impactan... Ayúdate de las siguientes preguntas:
  • • ¿Qué te llama la atención de esta historia?
    • ¿Te identificas con los discípulos que ven el problema y no saben qué hacer?• ¿Has sentido que no tienes “suficiente” para ayudar o servir a los demás?
    • ¿Crees que Dios puede multiplicar lo poco que tú tienes si lo pones en sus manos?
  • Oración:
    En Misa comemos a Jesús,
    el Pan de la Vida Eterna
  • - Gracias por darnos la posibilidad de hallarte en las especies consagradas del vino y del pan. Gracias Señor por salir al encuentro, haciéndote cercano, próximo.

    Te pido que siempre tenga la conciencia plena de saber que tú estás ahí, esperándome, esperándonos. Y que, aunque no pueda orar, o no vengan palabras a mi boca, te pueda ofrecer en ese momento mi silencio que tú lo sabes aprovechar. Porque no bastan las palabras para expresar lo que mi corazón siente cuando mi mirada se encuentra con la tuya. Es en ese preciso instante en que mis ojos mirándote a través del Pan de Vida, siente un gozo que trasciende cualquier espacio terreno.

    Señor que a través de mi vida otros lleguen a conocerte, a seguirte, a adorarte. Por eso te pido el don de ser coherente entre lo que digo creer y lo que hago, la fortaleza en la voluntad, y una alegría tal que otros quieran vivir de este mismo modo.

    Al comulgar soy custodia o sagrario
    Señor, si llegará algún día o momento a olvidarme de ti, tú nunca te olvides de mí. Amen.
    - Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Hoy damos gracias por su resurrección y porque nos llena de alegría. 
     Añadimos nuestras intenciones de oración.
  • Interiorizo La Palabra de Diosrepetimos varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

  • «Todos comieron y quedaron satisfechos»
    (Versículo 17)

    Y así, vamos pidiéndole al Señor ser testigos de la resurrección para que otros crean.
    Cantamos "Me basta con saber que estás aquí"
  • Me comprometo: A lo largo de la semana cumpliré este reto:
  •  Compartir algo que normalmente no darías: tu tiempo, una merienda, ayuda a un compañero que lo necesita.
    Hacer una “acción invisible”: una buena obra que nadie vea, como Jesús que bendijo y partió el pan sin llamar la atención.
2. Aprende y colorea:
3. Hoy celebramos el DÍA DE CÁRITAS con el lema "Mientras haya personas, habrá ESPERANZA"
4. Ve el Vídeo "Pan partido y compartido" Después coméntalo con tus padres y catequistas.
5. Realiza el puzzle:
Cantamos "Aunque no te pueda ver"
¡JESÚS ES EL PAN
QUE DA LA VIDA 
QUE DURA PARA SIEMPRE!

lunes, 21 de abril de 2025

¡HASTA EL CIELO PAPA FRANCISCO!

 

¿PERO QUÉ LÍO TAN GRANDE  HICISTE FRANCISCO?
¿Pero qué hiciste Francisco? Te has marchado sin darte cuenta del lío que armaste, de lo que iniciaste, del fuego que provocaste.
Sí, porque en mi vida de fe todo estaba relativamente bien antes de que llegaras. Antes de que hace poco más de 12 años te pusieras esa túnica blanca y tomaras por nombre ese nombre que ahora resuena por todos lados: “Francisco, el Papa de los marginados”.
¿Qué hiciste Francisco? Me pediste que saliera de ese cristianismo cómodo, blandengue, tibio. De ese que se deja solo para los domingos en el templo, del que se conforma con colgarse un crucifijo o un rosario, del que se queda en rezos pero no se convierte en vida.
¿Qué hiciste Francisco? No solo a mí, sino a miles de personas que ahora nos cuestionamos si de verdad estábamos viviendo nuestra fe católica o solo estábamos lavando nuestras conciencias. Porque con lo que hiciste Francisco, me quitaste la paz, la tranquilidad de un alma adormecida por la comodidad, y me pediste que volteara a ver el mundo, no mi burbuja, sino el mundo real.
¿Qué hiciste Francisco? No solo abrazaste a los enfermos, sino que los miraste a los ojos, no tuviste temor de tocarlos, de amarlos, de meterte en sus vidas. Y con ello, no solo les diste alivio, sino que les devolviste su dignidad. Comiste con los indigentes, los invitaste a tu mesa, los hiciste sentir en casa. Y con ello me pediste que yo haga lo mismo. Que no basta con dar unas monedas sino soy capaz de darles una sonrisa, una palabra, una caricia.
¿Qué hiciste Francisco? Fuiste a las prisiones, a los refugios de migrantes a lavarles los pies, no les preguntaste cuál era su delito o su religión. No te importó si eran musulmanes, hindúes o no creyentes. Para ti todos eran hijos de Dios y reflejo de su hijo Jesucristo. Ahora tengo que detenerme en los cruceros y semáforos de mi ciudad. Buscar a esos hermanos, abrirles la ventana del coche y de mi corazón. Ayudarles a comer algo, pero, sobre todo, brindarles la oportunidad de que se sientan acogidos, de que se sepan mis hermanos.
¿Qué hiciste Francisco? Les besaste los pies a líderes de África que eran enemigos entre sí para suplicarles que se perdonaran y vivieran en paz. Aún después de tu funeral lograste el milagro de que los poderosos del mundo se sentaran en la Basílica de San Pedro a dialogar para terminar la locura de la guerra. Y entonces ¿cómo puedo ser capaz de guardar orgullo o rencor en mi corazón hacia mis enemigos? ¿cómo puedo no dar el primer paso ante aquellos con quienes estoy distanciado? ¿Por qué me obligas a rendir mi orgullo, a bajar mi soberbia y a pedir perdón?
¿Qué hiciste Francisco? Escribiste un libro que se llamaba “El nombre de Dios es Misericordia”. Y yo que creía que se llamaba “Justicia”. Y por eso mismo, no tuviste temor de reunirte con aquellos que son diferentes, que son señalados por el “escándalo” de sus vidas y condenados por “su pecado”. Les abriste la puerta de la Iglesia y de tu corazón a esos “pecadores públicos”. ¡Gays, lesbianas, transexuales y prostitutos! ¿En qué estabas pensando Francisco? O mejor dicho ¿en Quién estabas pensando? Me recordaste que la única diferencia entre ellos y yo es que a ellos se les nota su pecado, y yo escondo los míos para sentirme bueno, para creerme digno, para disfrazarme de aquellos a los que Jesús les sentenció: “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.
¿Qué hiciste Francisco? Permitiste que los niños jugaran e hicieran escándalos en tus audiencias. Los mirabas divertido mientras los demás se incomodaban y reían nerviosos. ¿Te das cuenta Francisco? ¿Ahora cómo puedo mirar con desaprobación a los padres que llevan a sus niños a las celebraciones y no los pueden controlar? ¿Cómo puedo negar con la cabeza cuando vea un pequeño tirado en el piso de la Iglesia jugando en el templo? ¡Qué escándalo Francisco! ¡Qué escándalo!
¿Qué hiciste Francisco? Mientras los artistas, deportistas, influencers y demás famosos, exhibían sus lujos, su belleza, sus cuerpos y eran capaces de hacer lo que sea por tener miles de seguidores o llenar estadios, tú, en tu silla de ruedas, reuniste a 7 millones de personas en Filipinas y a 1.5 millones de jóvenes en Lisboa solo para pedirles que no te siguieran a ti, sino que alzaran su mirada hacia el único que merece la honra, el poder y la gloria. Al único que vale la pena seguir. A Aquel que te eligió como su vicario.
¿Qué hiciste Francisco? Trabajaste hasta los 88 años y, literalmente, hasta el último día de tu vida. No seguiste el consejo de los médicos que te pidieron descansar, tomar vacaciones, cuidar tu salud y tu vida. No sabían que tu misión era precisamente lo contrario. Entregarte, desgastarte, ofrecer hasta el último aliento de tu vida al igual que tu Maestro. Me has enseñado que en el servicio al Señor no existen jubilaciones, ni planes de pensiones, y que la única recompensa es el privilegio de sabernos pobres trabajadores de su Reino
¿Qué hiciste Francisco? GRACIAS POR TANTO AMOR                    Fuente catolicopreparado.es

Estamos llamados a ser santos por vocación cristiana:
...Sé santo porque Yo soy santo... (1 Pedro 1,16)
Desde nuestro bautismo peregrinamos a la casa del Padre, el cielo, El Papa Francisco ya ve cara a cara a Jesús. Creemos que en el cielo vemos a Jesús tal como es, con amor. -El mejor premio de todos-
Cantamos "Veré su rostro"

Gracias Papa Francisco: Te fuiste como viviste: saliendo al encuentro de todos hasta el último momento.
Nos dejaste el Evangelio hecho carne en cinco palabras: misericordia, misión, encuentro, fraternidad y escucha.
Nos enseñaste que Dios es un Padre que nunca se cansa de perdonar, que la Iglesia debe salir y no instalarse, que la creación es un don que clama ser custodiada, que todo ser humano es hermano, y que el camino se hace juntos, escuchando al Espíritu.
Descansa en la ternura del Dios que tanto predicaste.
Nos dejas mucho! Tu ejemplo habló más que las palabras!
Gracias Francisco! Te debo tanto…
Nos queda su legado y ejemplo:
El Papa Francisco ha publicado una serie de exhortaciones apostólicas, encíclicas, cartas apostólicas y otros documentos magisteriales desde el inicio de su pontificado en 2013. 
Resumen de los principales documentos divididos por tipo:
📜 Encíclicas:

Son cartas solemnes dirigidas a toda la Iglesia (y a veces también a “todas las personas de buena voluntad”), donde el Papa trata temas de doctrina, moral, sociedad o medioambiente.
1. Lumen Fidei (2013)
Tema: La fe cristiana.
Nota: Fue comenzada por Benedicto XVI y finalizada por Francisco.
2. Laudato Si’ (2015)
Tema: Cuidado de la casa común (ecología, medio ambiente, justicia social).
Importancia: Llamado fuerte a una conversión ecológica.
3. Fratelli Tutti (2020)
Tema: Fraternidad y amistad social.
Mensaje: Superar divisiones, construir la paz y una cultura del encuentro.

📢 Exhortaciones Apostólicas

Son textos papales que exhortan a la comunidad cristiana a vivir ciertos valores o enseñanzas. Suelen seguir a sínodos.
1. Evangelii Gaudium (2013)
Tema: El anuncio del Evangelio en el mundo actual.
Importancia: Documento programático de su pontificado.
2. Amoris Laetitia (2016)
Tema: El amor en la familia.
Debate: Aborda situaciones complejas como el acompañamiento a divorciados vueltos a casar.
3. Gaudete et Exsultate (2018)
Tema: El llamado a la santidad en el mundo actual.
Estilo: Cercano y práctico.
4. Christus Vivit (2019)
Tema: Jóvenes y vocación.
Contexto: Posterior al Sínodo de los Jóvenes.
5. Querida Amazonia (2020)
Tema: La región amazónica y sus pueblos.
Contenido: Incluye sueños sociales, culturales, ecológicos y eclesiales.

📝 Cartas Apostólicas

Son documentos menos extensos que tocan temas específicos.
1. Misericordia et Misera (2016)
Tema: Al final del Jubileo de la Misericordia.
Mensaje: Continuar viviendo la misericordia.
2. Scripturae Sacrae Affectus (2020)
Tema: Amor a la Sagrada Escritura, en el 1600 aniversario de San Jerónimo.
3. Desiderio Desideravi (2022)
Tema: La formación litúrgica del pueblo de Dios.
¡GRACIAS PAPA FRANCISCO
POR TU EJEMPLO DE SANTIDAD!