sábado, 18 de julio de 2026

JESÚS QUIERE QUE SEAMOS BUENA SEMILLA. XVI DOMINGO TO-A

Lecturas Misa AQUÍ.
Os dejamos el Evangelio según San Mateo 13, 24-43:
MEDITAMOS:
Jesús en esta parábola nos ha dicho con mucha claridad cual es nuestra responsabilidad: tenemos semilla buena y semilla mala dentro de nosotros mismos pero, a la hora de obrar, tenemos que pensar y medir las consecuencias para no seguir la intención del enemigo. Dios nos ha hecho libres para saber escoger lo bueno de lo malo. 
PARA VIVIR:
Si consultamos con Jesús, si lo miramos a él; cómo actuó, qué dijo, nosotros trataremos de imitarlo y no nos equivocaremos. También, hay que orar siempre y pedir a Dios el Espíritu Santo para poder ser buen trigo en medio de la cizaña que nos rodea. Pero no tengamos miedo, confiemos en la ayuda de Jesús que el nunca nos fallará.
Jesús nos invita a crecer como el trigo bueno, haciendo el bien cada día.
ORACIÓN:
Querido amigo Jesús,
Gracias por quererme 
y acompañarme siempre.
Ayúdame a hacer el bien,
a no juzgar y querer a los demás. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres u catequistas las siguientes cuestiones:
Hoy empezaremos contando una fábula sobre la batalla interna que libran en nosotros el bien y el mal:
Es una historia india que un anciano cuenta a los niños alrededor de la hoguera, para que puedan entender sus actos.

Los niños lo miraban con atención. El anciano se movía nervioso, aturdido. Y los niños le preguntaron:
– Abuelo, ¿qué te pasa?
Y él contestó:
– Siento como si dos lobos estuvieran peleando dentro de mí, en mi corazón. Uno de ellos es un lobo violento, lleno de rabia, vengativo y envidioso… El otro lobo sin embargo es bueno, compasivo, generoso… está lleno de amor.

Los niños se quedaron atónitos. Y después de un largo silencio, preguntaron:
– Abuelo, ¿ y quién ganará la pelea?
Y el abuelo contestó:
– Aquel a quien yo alimente.

Moraleja: ‘Puedes ser un lobo lleno de ira y rencor o un lobo repleto de generosidad y amor. Todo depende del lobo al que alimentes’.
(Los dos lobos que luchan – Fábula india)
“El trigo y la cizaña. El grano de mostaza. La levadura.
Oración inicial al Espíritu Santo:
Ven, Espíritu Santo.
Abre nuestro corazón para escuchar la Palabra de Jesús.
Ayúdanos a descubrir lo bueno que Tú has sembrado en nosotros.
Danos fuerza para crecer en el amor, la paciencia y la esperanza.
Amén.
Dios no da nunca frutos maduros. Él sólo da pequeñas semillas que cada cual tiene la obligación de cultivar.
Dios siembra su semilla y es buena. Dios hace una parte de cada uno de nosotros. Y es buena.
El misterio de crecer es nuestra tarea, nuestra responsabilidad y nuestra libertad.
Tarea, no de un día, no de una misa de domingo, no de consumo rápido. Tarea para toda la vida.
Crecer como creyente, crecer como hijo de Dios, crecer como semilla buena, crecer como cristiano, es el trabajo que Dios quiere de todos nosotros. Y este trabajo no termina nunca. Termina el día de la gran cosecha.
Los discípulos dijeron: Jesús, explícanos esta parábola:
"El sembrador es…
El campo es el mundo. El mundo lleno de buenas y malas hierbas. Y en este mundo estamos llamados a crecer y a salvarnos. No en una burbuja.
Jesús nos dice: el juicio, la última palabra sobre lo bueno y lo malo la tiene sólo Dios.
Nosotros mientras tanto vamos poniendo etiquetas: buena hierba, mala hierba: blanco, negro; nosotros, ellos…
Jesús nos dice: Dios tiene paciencia con todos. Dios quiere la salvación de todos. Dios juzga a todos. Sólo es el dueño. Ustedes crezcan, purifiquen su campo y dejen crecer a todos.
No presuman de buenos. Sólo Dios es bueno. En el campo de su vida crecen muchas malas hierbas y aquí vienes a reconocerlas y a pedir ayuda para poder eliminarlas.
Cuando promete fidelidad a su esposa, una hierba eliminada.
Cuando…
Cuando...
Dios, el juez y el que tiene la última palabra, tiene paciencia con todos, con buenos y malos y tiene mucha paciencia con usted y conmigo.
Dios nos da a todos dos cosas:
Tiempo para eliminar las malas hierbas de nuestra vida y el Espíritu Santo para ayudarnos a ver la mala hierba y el valor para arrancarla.
Dios nos invita a ser pacientes con los demás, la intolerancia no es una virtud cristiana.
  • Contesta:
  • - ¿ La parábola que Jesús nos ha contado, tiene algo o mucho que ver con el cuento  que hemos visto de los lobos dentro de nosotros?
    - ¿ Quién pone las malas ideas, los malos deseos en nosotros para que luego nosotros,
    sin reflexionar, hagamos lo malo?
    - ¿Qué tenemos que hacer entonces, los amigos de Jesús?
  • El Texto:
  • Jesús compara el Reino de Dios con un campo donde crecen juntos el trigo y la cizaña. También lo compara con un pequeño grano de mostaza y con la levadura que hace crecer toda la masa. Dios actúa con paciencia y su Reino comienza de manera sencilla, pero termina transformándolo todo.
  • Reflexión:
  • Jesús sabe que en el mundo hay cosas buenas y malas. A veces queremos que todo cambie de inmediato, pero Dios nos enseña a tener paciencia. Él sigue confiando en nosotros y nos ayuda a crecer como buen trigo.

    También nos recuerda que los pequeños gestos tienen un enorme valor: una palabra de ánimo, un perdón, una oración, una sonrisa o una ayuda a quien lo necesita pueden cambiar la vida de muchas personas.

    Preguntas para compartir con el grupo:

    ● ¿Qué semillas buenas ha puesto Dios en mi corazón?
    ● ¿Qué “cizaña” necesito arrancar de mi vida (egoísmo, envidia, mentiras, pereza…)?
    ● ¿Qué pequeño gesto puedo hacer esta semana para construir el Reino de Dios?
    ● ¿Creo que Dios puede hacer cosas grandes con personas sencillas como yo?
  • Oración:
  • Querido amigo Jesús:
    Gracias por sembrar en mí semillas de bondad.
    No permitas que el mal apague el bien que has puesto en mi corazón.
    Enséñame a ser paciente conmigo y con los demás.
    Haz que mis pequeños gestos de amor sean como el grano de mostaza y la levadura: capaces de transformar mi familia, mi grupo de amigos y mi mundo. Amén.
  • Interiorizo La Palabra de Dios:
  • - Un rato en silencio.
    - Imagina que Jesús te entrega un pequeño grano de mostaza y te dice:

    No tengas miedo. Si confías en mí, haré crecer cosas grandes en tu vida.”
    - Guarda esa frase en tu corazón.
  • Me comprometo:
  • - A lo largo de la semana:

    Elige una de estas acciones:

    Perdonar a alguien con quien estés enfadado.
    Ayudar en casa sin que te lo pidan.
    Defender a quien se siente solo o excluido.
    Dedicar cinco minutos cada día a hablar con Jesús.
     Llevar un gesto de alegría o de ánimo hacia una persona que lo necesite.

    Frase para recordar:

    El Reino de Dios comienza con pequeños gestos hechos con un gran amor.” (cf. Mt 13, 31-33)

    Oración final:
    Querido Jesús, haz de mí buen trigo en tu campo.
    Que mi vida sea una semilla de esperanza y amor para los demás.
    Amén.
2. Aprende y colorea:

3. Realiza el puzzle:

Cantamos "Aunque no te pueda ver"
¡JESÚS QUE MI VIDA ESTÉ LLENA

DE PEQUEÑOS GESTOS 

HECHOS CON UN GRAN AMOR!

No hay comentarios:

Publicar un comentario