Lecturas misa AQUÍ.Os dejamos el Evangelio según San Mateo 18, 21-35:MEDITAMOS:
Hoy en el Evangelio, Pedro pregunta a Jesús cuántas veces tiene que perdonar a alguien que le ha hecho daño. Jesús le responde que debemos estar dispuestos a perdonar siempre.
PARA VIVIR:
Perdonar es difícil en muchas ocasiones, sobre todo cuando algo nos ha dolido mucho. Jesús nos enseña que guardar rencor no nos ayuda, en cambio PERDONAR nos permite dejar atrás el enfado y volver a empezar.
Jesús quiere que tengamos un corazón como el suyo: capaz de perdonar y de dar nuevas oportunidades a los demás.
Querido amigo Jesús,
Desde la cruz pediste al Padre
que perdonara a todos
el mal que te hacían.
Enséñanos a ser como tú,generosos con el que nos hace daño.
Ayúdanos a olvidar las ofensas
para tener el corazón grande
y libre de rencores. Amén.
ACTIVIDADES:
1. Lee o ve de nuevo el Evangelio. Después comenta con tus padres y catequistas las siguientes cuestiones:
PERDONAR DE CORAZÓN
Oración al Espíritu Santo: un minuto de silencio:
Ven, Espíritu Santo.
Abre mi corazón para escuchar a Jesús.
Ayúdame a reconocer cuánto me perdona Dios
y enséñame a perdonar a los demás.
Amén.
- Contesta:
- El texto:
- Reflexión: Jesús me invita a pensar:¿Me cuesta perdonar cuando alguien me hace daño?
- Oración:
- Cantamos "Un corazón más grande"
- Interiorizo La Palabra de Dios y actúa:
- Me comprometo:
- ¿Qué nos enseña Jesús cuando dice que debemos perdonar hasta setenta veces siete?
- El rey que perdonó la deuda al que le debía mucho, ¿a quién se parece?
Pedro pregunta a Jesús:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo?»
Jesús le responde que no debe poner un límite al perdón.
Entonces cuenta la parábola de un hombre que debía una enorme cantidad de dinero. Su señor, compadecido de él, le perdona toda la deuda.
Pero aquel hombre, después, encuentra a un compañero que le debía una pequeña cantidad. En lugar de tener compasión, le exige que se la pague.
Cuando el señor se entera, se enfada y le dice:
«¿No debías tú tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?»
Y Jesús concluye enseñando que debemos perdonar de corazón.
- ¿Hay alguna persona con la que estoy enfadado?
- ¿Soy capaz de pedir perdón cuando yo me equivoco?
- ¿Recuerdo que Dios siempre me ofrece su misericordia?
- ¿Perdono solamente con los labios o también de corazón?
A veces decimos: «Yo perdono, pero no olvido».
Jesús nos enseña algo más profundo: el perdón no significa que lo ocurrido no importe, sino que decido no vivir atrapado por el rencor.
Querido Jesús,
tú conoces las heridas de mi corazón.
Ayúdame a no guardar rencor,
a saber pedir perdón
y a tener un corazón misericordioso.
Cuando alguien me haga daño,
dame fuerza para perdonar.
Cuando sea yo quien haga daño,
dame humildad para decir:
«Perdóname».
Gracias, Señor,
porque tú me perdonas una y otra vez.
Enséñame a perdonar como tú me perdonas. Amén.
- Imagina que Jesús está delante de ti y te pregunta:
«¿Hay alguien a quien necesitas perdonar?»
- Quédate unos segundos en silencio.
- Después piensa en un pequeño gesto que puedas hacer esta semana:
- Esta semana intentaré dar un paso concreto hacia el perdón.
«Perdona de corazón, porque tú también has recibido perdón.»
3. Ve el siguiente vídeo "Cambiar la mirada" Después coméntalo con tus padres y catequistas:4. Realiza el puzzle:
Cantamos "Ayúdame a perdonar"
¡SEÑOR, DANOS UN CORAZÓN
COMO EL TUYO!







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